¿Cuál es la razón detrás del desprecio de David Fincher hacia los cines?

Sus palabras no cayeron en saco roto y han levantado ampollas, incluso entre algunos críticos que admiran su trabajo cinematográfico. 
David Fincher, director de cine estadounidense. / @david_fincher_official
photo_camera David Fincher, director de cine estadounidense. / @david_fincher_official

David Fincher es considerado uno de los grandes directores contemporáneos. Su carrera en la dirección audiovisual comenzó en los años ochenta, destacándose en videos musicales de estrellas como Rick Springfield, George Michael y Sting. Dio el salto a la fama mundial con la película Alien 3 (1992). A partir de ese momento, él construyó una destacada trayectoria que lo convirtió en un director de culto importante para esta generación. Seven (1995), El curioso caso de Benjamin Button (2008), La red social (2010) y Perdida (2014) fueron éxitos millonarios de taquilla que iluminaron su carrera, complementados con dos clásicos que, en su momento, no tuvieron el éxito comercial esperado: El juego (1997) y El club de la pelea (1999).

Con estos antecedentes de tanto éxito, que tuvieron en los cines su plataforma de despegue, llama poderosamente la atención que Fincher se exprese en términos poco elegantes, hacia toda la estructura tradicional que lo catapultó hacia la fama internacional.

"No salvaremos el cine como cultura restringiendo los sistemas de distribución doméstica. Para ello, el cine tendría que convertirse en un lugar de vanguardia, y no en ese lugar húmedo, maloliente y grasiento que sigue siendo, salvo contadas excepciones, escatimando en todos los gastos necesarios.", dijo recientemente en una entrevista con el diario francés Le Monde, no sin antes afirmar que Netflix es el futuro del séptimo arte.

El director se explica con el siguiente argumento: "Seamos sinceros. He trabajado para la mayoría de los grandes estudios de cine. Cuando les dices: ´Tengo que hacer estos efectos especiales en 4K´, su primera respuesta es: ´Vaya, ¿por qué hacerlo tan caro?´. Se resisten al menor gasto. Netflix nunca ha puesto reparos a este tipo de elección. Adoptaron un estándar de la industria que tenía sentido para los cineastas. Netflix tiene, con diferencia, el mejor control de calidad de todo Hollywood. "

Como era de esperarse, los críticos ante esta postura de David Fincher no tardaron mucho en publicar sus respectivos comentarios, los cuales están sustentados con hechos y no opiniones. Jesús Iglesias, el creador de contenido de @pelidelasemana, que cuenta con más de un millón de seguidores no tiene reparos en publicar una respuesta que podría contextualizar la postura del estadounidense.


"En este mundo ya nada me sorprende. Lo que acaba de declarar David Fincher, la verdad sí me sacó muchísimo de onda. (...) En primer lugar que Fincher diga que Netflix es el futuro del cine tiene  el mismo valor que la declaración de  un niño que dice que su papá  es el mejor papá del mundo. Porque si hacemos memoria, Netflix le financió a Fincher la brillante serie de  Mindhunter que costó 80 millones de dólares,  luego le financió este vanity project bastante mediocrón (Mank con Gary Oldman) que costó 25 millones de dólares y ahora le está financiando The Killer que costó 175 millones de dólares. Así yo también diría que la empresa que lo ha dado todo es el futuro del cine, pero aquí sí hay que preguntarle a Netflix si a los otros directores de su parrilla les da las mismas libertades irrestrictas que a Fincher. Y la verdad es que lo dudo muchísimo".


Termina de redondear su idea recordando que "si tienes en tu casa una sala privada de cine, con un proyector 8K y un sonido de puta madre, a lo mejor los cines convencionales te parecen una basura. Pero lo que Fincher no entiende es que el catálogo de Netflix se consume mayoritariamente en laptops, en teléfonos celulares o en televisores de Shrek  que no representan la mejor opción audiovisual posible. Y que ante esto, los cines aunque huelan a palomitas y tengan los pisos medianamente pegajosos, siguen siendo la mejor opción para la experiencia cinematográfica que existe."

Toda esta polémica no resta importancia a todo lo que ha logrado este director en más de treinta años, pero existen formas y maneras de críticar sin menospreciar a la infraestructura que le permitió desarrollar su carrera, y a la gente que está detrás de ella.@mundiario