Cónclave: un filme que recrea la lucha por el poder en el Vaticano

Cuando un papa fallece, la maquinaria del Vaticano se pone en marcha para elegir a su sucesor en un proceso meticulosamente regulado y envuelto en secretismo.
Cónclave. / Productora.
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Basada en la novela homónima de Robert Harris, Cónclave sumerge al espectador en un mundo de tradiciones centenarias, intrigas e intensos debates entre los cardenales encargados de elegir al próximo líder de la Iglesia. La cinta, dirigida por Edward Berger y protagonizada por Ralph Fiennes junto a actores de la talla de Stanley Tucci, Isabella Rossellini y John Lithgow, muestra cómo la sucesión papal es mucho más que un acto litúrgico: es también un pulso de poder entre diferentes corrientes dentro del catolicismo.

El argumento sigue la historia del cardenal Lawrence (interpretado por Fiennes), quien se encuentra en el epicentro de las tensiones entre sectores progresistas y tradicionalistas. La película pone de relieve los dilemas morales y espirituales a los que se enfrentan los purpurados mientras debaten quién será el sucesor del pontífice fallecido. En este contexto, las maniobras políticas tras las puertas cerradas del Vaticano se convierten en el eje central de la narrativa.

El cónclave: un proceso lleno de simbolismo y secreto

Cónclave. / Productora.
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El filme recrea con gran detalle el protocolo del cónclave, un procedimiento que se mantiene prácticamente inalterado desde hace siglos. Solo los cardenales menores de 80 años tienen derecho a voto y son aislados en la Domus Sanctae Marthae, la residencia del Vaticano donde permanecerán hasta que se alcance un consenso. En la Capilla Sixtina, bajo la mirada del Juicio Final de Miguel Ángel, los electores escriben sus votos en papeletas que, tras cada escrutinio, son quemadas para informar al mundo del resultado. Si la fumata es negra, la elección sigue abierta; si es blanca, un nuevo papa ha sido escogido.

Uno de los momentos más simbólicos del proceso es la destrucción del anillo del pescador, un gesto que marca el final oficial del pontificado anterior. También se representan en la película los estrictos controles de seguridad, como el sellado de la habitación del papa fallecido y la inspección de la Capilla Sixtina en busca de dispositivos de escucha, con el objetivo de evitar cualquier interferencia externa en la decisión de los cardenales.

Entre la realidad y la ficción

Cónclave. / Productora.
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Cónclave aspira a ser una representación fiel de este ritual de transición papal. El autor de la novela contó con el asesoramiento del cardenal Cormac Murphy-O’Connor, quien participó en los cónclaves de 2005 y 2013. Además, el guionista Peter Straughan realizó una visita privada a la Capilla Sixtina para documentarse antes del rodaje.

Si bien la película introduce elementos de ficción para construir una narrativa cinematográfica atractiva, su retrato del proceso de selección papal es notablemente preciso. En un momento en el que la salud del papa Francisco ha generado especulaciones sobre su sucesión, Cónclave ofrece una visión fascinante sobre el hermético y enigmático mundo de la elección de un nuevo líder para la Iglesia católica. @mundiario