El cine al principio era solo diversión, ahora es mucho más: es arte
El cine, conocido como el séptimo arte, empezó como una atracción de feria, como una diversión, como un entretenimiento, pero hoy no es solo eso, es también cultura.
En la antigua Grecia eran conocidas seis artes: la arquitectura, la escultura, la pintura, la música, la literatura y el baile. Cuando se desarrolló el cine, con mayúsculas, pasó a ser el 7º Arte, denominado así por Ricciotto Canudo.
El cine es un arte que narra historias mediante la proyección de imágenes en movimiento. El cine empieza de 1895 cuando los hermanos Lumiere proyectan varias películas en París. Desde entonces ha avanzado en distintas épocas desde el inicio del cine mudo hasta el actual cine digital.
Películas famosas en el cine mudo fueron El Nacimiento de una Nación de David Griffith en 1915 y El Acorazado Potemkin de Sergei Eisenstein del año 1925. En 1927 se estrenó la primera película sonora: El Cantante de Jazz. En 1935 se estrenó la primera película en color: La feria de las vanidades de R. Mamoulian, famosa fue también Lo que el viento se llevó, de Victor Fleming, rodada en 1939. Ya en el año 2000 se proyectó en Paría la primera película digital en Europa.
Hoy en día los niños descubren a muy tierna edad el cine, son llevados por sus padres a ver películas de dibujos animados como Bambi, La Sirenita, 101 Dálmatas, Toy Story etc.
Antes era distinto; los de generaciones anteriores recuerdan las películas de Joselito, luego los péplum (cine histórico de aventuras), películas de romanos, griegos, vikingos, bárbaros, las películas históricas y las de vaqueros. Luego la chavalería acudía a la doble sesión los domingos a las 3.30 horas, donde visionaban dos películas antiguas. Más adelante los jóvenes cinéfilos empezaban a asistir al cine Forum, al cine de Arte y Ensayo, al cine prohibido, al que le invitaban a uno a ver cine en un piso particular como la famosa película de cine mudo El acorazado Potemkin de Sergei Eisenstein (prohibida en España por el régimen franquista). Los cinéfilos descubren el cine de autor, el cine de los directores, se fijan en quien dirige las películas: el cine ya no era solo diversión como al principio; ahora es mucho más: es arte.
Las salas grandes son las más adecuadas para disfrutar del cine. Recuerdo las de la ciudad de A Coruña: cines Rosalía, Colón, Riazor, desgraciadamente ya no programan cine, unas cambian a teatros y otras desaparecen, es un constante el todo el mundo: las grandes salas cierran.
Ahora las salas se agrupan en multicines, pequeños espacios como los de cine X, donde se versionan películas actúales, parece que uno va al cine casi escondido, de tapadillo. Por otra parte las series emitidas por televisión a través de plataformas digitales ha sido un rival tremendo para el mundo de las salas de cine.
El cine del futuro parece inclinarse por salas pequeñas y por las grandes pantallas en salas IMAX, o por el cine digital, tal vez con tres pantallas, en la central se visiona el plano amplio, general, mientras que en las dos pequeñas laterales se pueden ver los primeros planos.
Unas salas donde además podríamos ver las mejores orquestas del mundo, las grandes representaciones de ópera, teatro etc. todo transmitido en digital desde cualquier lugar del planeta a todas las salas. @mundiario
(Continuará)