Christopher Nolan y Timothée Chalamet se reunieron en el AMC Universal CityWalk de Los Ángeles para una proyección especial de Interstellar en formato Imax 70mm, donde el director confesó que hubo una escena del actor que no le convencía del todo durante el rodaje. Se trata del momento en que Cooper (Matthew McConaughey) observa los mensajes en video de sus hijos mientras han pasado años en la Tierra.
“Había un tono particularmente oscuro que estabas marcando. No me gustaba especialmente”, recordó Nolan ante el público. “Te lo dije y seguiste adelante e hiciste lo que quisiste. Pero sabías exactamente lo que querías hacer”. El cineasta añadió que Chalamet había planificado cuidadosamente su interpretación y prefirió mantener su elección actoral en lugar de modificarla por una indicación casual.
La película, estrenada en noviembre de 2014, recaudó 681 millones de dólares a nivel mundial, obtuvo cinco nominaciones al Oscar y ganó la estatuilla a mejores efectos visuales. Sin embargo, su recepción crítica inicial fue más dividida en comparación con el consenso que Nolan había logrado con The Dark Knight e Inception.
Chalamet en Interstellar
Durante la conversación, Chalamet —nominado recientemente al Oscar por Marty Supreme— recordó que, aunque su papel como Tom, el hijo adolescente del protagonista, era menor de lo que imaginó originalmente, considera Interstellar su proyecto favorito. “Es la película que más he visto en mi vida”, afirmó. El actor ya había revelado en el pasado que lloró durante una hora tras el primer visionado al descubrir que su participación había sido reducida en el montaje final.
Nolan también explicó el origen del proyecto, que comenzó como una idea impulsada por el físico Kip Thorne y desarrollada inicialmente por Jonathan Nolan junto a Steven Spielberg. Con el tiempo, Christopher Nolan tomó el control creativo y fusionó el guion con sus propias inquietudes narrativas sobre el tiempo y la relatividad. @mundiario
