Crítica a The Brutalist: una película compleja ¿merecedora del Oscar?
Después de ver The Brutalist quedan en claro dos cosas: la pelea por el Oscar entre Timothee Chalamet y Adrien Brody está reñida; además de que la disputa disputa por la Mejor actriz de reparto debería ser de Felicity Jones contra Grande o Saldaña.
Probablemente esta es una película única en su tipo, ambientándose en la época de la Segunda Guerra Mundial para de ahí construir la historia de un arquitecto visionario que una vez llegado a Estados Unidos, busca nuevamente su lugar en el mundo, encontrándose con un hombre rico que disfruta de sus ideas, y que le ayudará a reencontrarse con su esposa.
Crítica a The Brutalist
Esta trama se desarrolla en casi cuatro horas, y no podemos negar que la primera mitad es densa por como se desarrollan las cosas, recalcando la injusticia de la vida y la egolatría de la gente, así que se agradece completamente que haya un intermedio para respirar, estirar piernas y procesar todo lo visto.
Así, la segunda mitad es la que tiene la mayor potencia, introduciendo a Felicity Jones, que llega para complementar el magnífico dúo entre Brody y Guy Pearce, que a lo largo de la historia forjan una amistad envidiosa, donde Pearce se convierte en una persona nefasta, que a falta de un talento busca hacer menos al personaje de Brody.
Es con ello que la película se aventura en el drama puro, buscando tantas vertientes como puede en medio de la dependencia a ciertas sustancias, el narcisismo y el resentimiento, todo catapultado por una brillante dirección de Brady Corbet, que además como guionista tuvo en mente hacer alarde y honor al título de la película, con una arquitectura brutalista, en una película que lo es por igual, dejando a la vista cada uno de los elementos que la conforman y que tiene una cantidad de altibajos anonadante.
La contienda por el Oscar
Brody está espectacular en su papel, Pearce tiene la capacidad de despertar todo tipo de emociones, y Jones remata con una rudeza que impone.
Me parece que lo único en lo que película no logra acertar es en ahondar en los puntos sensibles de su trama, como la drogradicción o las agresiones sexuales. Ocurren, pero parecen no llevar a ninguna repercusión mental, emocional o física.
Con ello dicho, en nuestra perspectiva, de las 10 nominaciones que la película tiene, en la única que tendría posibilidades sería por actor protagónico, aún cuando ya ha sido reconocida en los Golden Globes a Mejor Película, y no porque sea mala, sino porque compite contra verdaderos titanes también estrenados en 2024. @mundiario