Crítica a The Studio ¿Estamos ante una de las mejores series de 2025?

The Studio llegó a su final en Apple TV+ y lo hace a lo grande. Con grandes estrellas como Zoe Kravitz, Martin Scorsese y Bryan Cranston al frente, esta sátira creativa se convierte en una de las joyas del 2025.
Póster de The Studio. / RR SS
photo_camera Póster de The Studio. / RR SS

En un panorama saturado de producciones que reciclan fórmulas gastadas, El estudio emerge como una de las propuestas más refrescantes, arriesgadas y brillantes del año. La serie, disponible en Apple TV+, es mucho más que una comedia con grandes nombres: es un manifiesto en forma de sátira, un homenaje al cine y, al mismo tiempo, una crítica mordaz al monstruo corporativo que lo devora desde dentro.

La historia sigue los pasos de Matt Remick, un romántico empedernido del séptimo arte (encarnado con carisma por Seth Rogen) que, tras años de servidumbre creativa, es ascendido al puesto de jefe en el estudio cinematográfico ficticio Continental Studios. Lo que debería ser la culminación de un sueño pronto se transforma en un viaje kafkiano por los absurdos, contradicciones y trampas del negocio del entretenimiento.

Lo interesante no es sólo lo que se cuenta, sino cómo se cuenta. La serie adopta una narrativa visual que recuerda al Birdman de Iñárritu: planos secuencia interminables, cámara al hombro, un montaje invisible que atrapa al espectador en una espiral de caos orquestado con precisión matemática. El jazz, omnipresente, no solo ambienta sino que marca el ritmo frenético de unos episodios que se devoran sin esfuerzo.

Cada episodio funciona como una pieza independiente —una especie de mini-película— pero todas comparten un hilo conductor: la lucha entre arte y negocio. Desde el casting imposible de una película sobre una bebida gaseosa Kool aid hasta la CinemaCon o clásicos como Chinatown.

No es exagerado decir que El estudio ya se perfila como una de las mejores series de 2025. Lo tiene todo: inteligencia, estilo, ritmo, humor negro y un reparto de escándalo. A diferencia de tantas ficciones autoconscientes, aquí el riesgo se nota en cada plano. La sensación de estar viendo algo realmente distinto —aunque se base en fórmulas conocidas— es palpable desde el primer minuto.

Sin duda, esta serie llega con un aire fresco y un concepto que pone en la mira la industria del entretenimiento y el streaming. Es una serie que le apuesta todo, no sólo por la narrativa, sino por loa actores y las participaciones. La serie ha sido renovada por una segunda temporada y sin duda es de lo mejor que ha llegado este 2025. @mundiario