EE UU exige investigar contrato de Interior con Huawei por escuchas telefónicas en España

Capitolio del Congreso de EE UU. / Comité de la Cámara de Representantes sobre el Poder Judicial
La contratación enciende las alarmas en Washington, donde se considera que la participación de la compañía asiática representa un riesgo potencial para la “seguridad nacional” y para el comercio digital transatlántico.

Dos congresistas republicanos de EE UU han solicitado al Departamento de Comercio que investigue el contrato adjudicado por el Ministerio del Interior español a la tecnológica china Huawei para gestionar las escuchas telefónicas con autorización judicial. La polémica operación, valorada en 12.3 millones de euros, ha generado preocupación en Washington, donde se considera que la participación de la compañía asiática representa un riesgo potencial para la “seguridad nacional” y para el comercio digital transatlántico.

Los legisladores Richard Hudson, representante por Carolina del Norte, y Gus Bilirakis, por Florida, ambos miembros del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, enviaron el 8 de agosto una carta al secretario de Comercio, Howard Lutnick. En el escrito piden una investigación formal sobre la decisión española y advierten de que el contrato con Huawei “plantea una seria amenaza para la seguridad digital de EE UU y de sus aliados”.

La solicitud de Hudson y Bilirakis se suma a otra misiva enviada en julio por los presidentes de los comités de inteligencia del Senado y la Cámara de Representantes, Tom Cotton y Rick Crawford, que reclamaron a la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, una revisión de los acuerdos de intercambio de información secreta con España. Ambos advertían del riesgo de que datos sensibles pudieran acabar en manos de Pekín.

Críticas directas a Huawei y al Gobierno español

Bilirakis, presidente de la subcomisión de Industria y Comercio, expresó en su carta “profunda preocupación” por la decisión española. “Esta decisión es sumamente problemática, dados los vínculos bien documentados de Huawei con el Partido Comunista Chino y los posibles riesgos para la seguridad nacional que dicha participación supone”, señaló.

El congresista advirtió además de que “confiar una infraestructura tan crítica a una entidad bajo la influencia significativa de un gobierno autoritario extranjero podría poner en peligro no solo la seguridad interna de España, sino también la integridad de los sistemas de intercambio de inteligencia aliados. Se trata de una cuestión de seguridad nacional, y no podemos permitirnos la complacencia”.

Hudson, presidente de la subcomisión de Comunicaciones y Tecnología, también mostró su rechazo. Alertó sobre el “riesgo directo para nuestra seguridad compartida” y aseguró que los vínculos de Huawei con Pekín “socavan la confianza y la transparencia que deberían definir nuestras alianzas”.

Acusaciones de “doble rasero” a la Unión Europea

En la carta, los congresistas republicanos subrayan que la Unión Europea es el principal destino de las exportaciones digitales estadounidenses, un sector que sostiene más de tres millones de empleos en Estados Unidos. Señalan además que el Marco de Privacidad de Datos (DPF, por sus siglas en inglés) entre Bruselas y Washington garantiza un flujo seguro de información y constituye un pilar esencial del comercio bilateral.

Sin embargo, Hudson y Bilirakis critican lo que consideran un “doble rasero” por parte de la UE. “Las acciones del gobierno español ilustran la persistencia de un doble rasero en la UE, ya que los flujos de tecnología y datos chinos reciben un escrutinio mucho menor que los estadounidenses”, denunciaron.

El contrato en cuestión corresponde al sistema OceanStor 6800V VS de Huawei, diseñado para clasificar y almacenar de manera digital las comunicaciones interceptadas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado bajo autorización judicial. Interior sostiene que no existe riesgo de fuga de información hacia China, dado que se trata de un sistema completamente estanco, sin conexión exterior y concebido únicamente como un almacén digital de grabaciones.

El Ejecutivo español insiste en que estas interceptaciones se refieren exclusivamente a investigaciones judiciales y no a operaciones de espionaje o contraespionaje, minimizando así las críticas de Washington. Sin embargo, el malestar en EE UU refleja el trasfondo geopolítico de la disputa, enmarcada en la rivalidad tecnológica y comercial entre Washington y Pekín. @mundiario