Descubren el agujero negro más antiguo que se conoce

Agujero negro de la galaxia GN-z11 tomada por el telescopio Hubble. / NASA
La galaxia GN-z11, a pesar de ser 25 veces más pequeña que la Vía Láctea y tener solo el 1 % de sus estrellas, estaba creciendo 20 veces más rápido.

Un equipo internacional de astrónomos ha revelado el descubrimiento del agujero negro más antiguo conocido hasta ahora, existente hace más de 13.000 millones de años, apenas 400 millones de años después del Big Bang. La investigación, publicada en la revista Nature, ha utilizado el telescopio espacial James Webb para explorar la galaxia GN-z11, anteriormente identificada por el telescopio espacial Hubble como la más antigua conocida.

La galaxia GN-z11, a pesar de ser 25 veces más pequeña que la Vía Láctea y tener solo el 1 % de sus estrellas, estaba creciendo 20 veces más rápido. La intensidad de su brillo indicaba la posible presencia de un agujero negro en su núcleo, y el nuevo estudio ha confirmado este hecho, desafiando las teorías existentes sobre la formación y crecimiento de estos fenómenos cósmicos.

Según las teorías actuales, los agujeros negros se forman a partir del colapso gravitacional de estrellas masivas. Sin embargo, la rapidez con la que el agujero negro en la galaxia GN-z11 acumuló masa en tan solo 400 millones de años plantea desafíos a estas teorías establecidas.

Roberto Maiolino, líder del estudio y profesor del Instituto Kavli de Cosmología de Cambridge, señaló que, aunque los resultados son sorprendentes, no necesariamente requieren nuevas teorías cosmológicas en este momento.

Las nuevas observaciones del telescopio James Webb identifican a los progenitores de agujeros negros hipermasivos que ya existían en los primeros mil millones de años después del Big Bang. Este descubrimiento arroja luz sobre cómo estos fenómenos se desarrollaron en las etapas iniciales del universo y desencadenará futuras investigaciones sobre la evolución de estos objetos cósmicos.

Michele Perna, coautor del estudio e investigador del Centro de Astrobiología en Madrid, destaca la importancia de comprender la conexión entre los agujeros negros supermasivos y las propiedades de las galaxias circundantes. El estudio de estos fenómenos permitirá reconstruir la historia de estos "monstruos cósmicos" y comprender su impacto en la formación estelar y la evolución galáctica. @mundiario