Los corales extintos del Devónico fueron de los primeros en entablar amistad con otra especie
Un equipo internacional de investigadores ha logrado desvelar uno de los grandes misterios sobre los corales del Devónico Medio, un período que tuvo lugar hace aproximadamente 385 millones de años. El estudio, liderado por el Instituto Max Planck de Química, la Universidad Goethe de Fráncfort y el Instituto de Investigación Senckenberg y Museo de Historia Natural de Fráncfort, ha demostrado que ciertos corales de ese periodo ya vivían en simbiosis con otros organismos. Este hallazgo, confirmado a través de análisis de isótopos de nitrógeno, podría explicar cómo estos arrecifes antiguos alcanzaron tamaños descomunales en entornos con escasos nutrientes.
El Devónico, una era caracterizada por la formación de extensos arrecifes de coral, dejó una huella fósil en regiones como Europa, Norteamérica, África, Australia, Siberia y China. El descubrimiento de la simbiosis en corales del Devónico arroja luz sobre por qué estos ecosistemas fueron los más grandes y productivos del Fanerozoico, según Alfredo Martínez-García, investigador del Instituto Max Planck de Química. Este conocimiento no solo amplía la comprensión de la evolución de los corales, sino que también aporta nuevas pistas sobre la diversificación de otros organismos marinos, como los peces con mandíbulas.
La simbiosis es una relación vital en los corales modernos, que pertenecen al grupo de los escleractinios, los cuales evolucionaron mucho después, durante el Triásico. Estos corales actuales albergan fotosimbiontes, como algas que realizan fotosíntesis y permiten el reciclaje de nutrientes, un factor clave para sobrevivir en ambientes pobres en nutrientes. Hasta ahora, no estaba claro si los corales extintos, como los tabulados y rugosos del Devónico, también contaban con estas relaciones simbióticas.
El estudio, publicado en la revista Nature, analizó fósiles de corales tabulados y rugosos. Los resultados indican que los corales tabulados presentaban simbiontes, mientras que la mayoría de los rugosos no. Este hallazgo constituye la prueba más antigua de fotosimbiosis en corales conocida hasta la fecha, según los investigadores. Las implicaciones de este descubrimiento son profundas, ya que ayudan a entender cómo estos organismos lograron prosperar en ambientes tan adversos.
Evidencias de fotosimbiosis en el pasado
Para comprobar la existencia de relaciones simbióticas en estos corales extintos, los científicos analizaron los valores isotópicos de nitrógeno en su materia orgánica. Este método permitió diferenciar entre corales que dependían de la fotosíntesis de algas simbióticas y aquellos que se alimentaban activamente de plancton. En los corales modernos, aquellos que cuentan con simbiontes tienen valores más bajos de isótopos de nitrógeno, mientras que los que dependen de la captura de plancton presentan valores más altos.
Simon Felix Zoppe, coautor del estudio de la Universidad Goethe de Fráncfort, explicó que esta técnica ha permitido investigar los nichos ecológicos que ocupaban los corales durante el Devónico. Los corales simbióticos tenían una ventaja competitiva al poder aprovechar tanto fuentes de nutrientes inorgánicas como orgánicas, lo que les permitió prosperar en ambientes con pocos nutrientes.
Implicaciones para la evolución marina
El análisis de fósiles de coral del Devónico no ha estado exento de dificultades. La cantidad de materia orgánica necesaria para realizar estos estudios es extremadamente baja en los corales fosilizados, pero el equipo de investigación utilizó un método analítico novedoso que requiere solo unos pocos miligramos de material coralino finamente molido. Este avance ha permitido estudiar corales fósiles recolectados recientemente en regiones como Sauerland, el Eifel, el Sáhara Occidental y Marruecos.
Eberhard Schindler, otro de los investigadores del Instituto de Investigación Senckenberg y el Museo de Historia Natural de Fráncfort, destacó que esta nueva perspectiva sobre la fotosimbiosis en corales antiguos ofrece una mejor comprensión de las cadenas tróficas en los primeros arrecifes. Esta información es valiosa no solo para entender los ecosistemas del pasado, sino también para aplicar estos conocimientos en la preservación y estudio de los arrecifes de coral actuales, que enfrentan graves amenazas debido al cambio climático.
El hallazgo de simbiontes en los corales del Devónico refuerza la teoría de que la existencia de estos enormes arrecifes pudo haber jugado un papel crucial en la diversificación de los peces con mandíbulas, un grupo que experimentó una notable expansión durante ese período. La simbiosis no solo favoreció la supervivencia de los corales, sino que también pudo haber generado nuevos hábitats que estimularon la evolución de otros organismos marinos.
Este estudio, que revela aspectos desconocidos de la historia evolutiva de los corales, ofrece una ventana única al pasado de los océanos y podría ayudar a comprender mejor las interacciones ecológicas que permitieron la diversificación de la vida marina hace millones de años. @mundiario