¿Una aurora boreal en España?: el fenómeno excepcional que sorprende al país

Aurora boreal. / Pixabay
La gran actividad solar que se registra durante estos días puede favorecer que vuelvan a ser observables este fin de semana en zonas meridionales.

Una espectacular aurora boreal, un fenómeno celestial propio de regiones polares, iluminó los cielos de España durante la noche pasada, dejando boquiabiertos a observadores en diversas partes del país. Este inusual espectáculo luminoso, más común en latitudes árticas, pudo ser avistado desde Andalucía hasta Cataluña, así como en Aragón y Galicia, según informes de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

Las auroras boreales, también conocidas como electrometeoros, son generadas por la interacción entre el viento solar y el campo magnético terrestre, creando hermosas cortinas de luz en tonos verdes, rosas y púrpuras en la alta atmósfera. Aunque no es la primera vez que se observa este fenómeno en el país, es poco común, especialmente en latitudes tan bajas.

Este inesperado avistamiento ha sido atribuido a una intensa tormenta geomagnética, ocurrida a una altitud entre 90 y 150 kilómetros sobre la superficie terrestre, más allá de las capas atmosféricas donde se forman los fenómenos meteorológicos habituales. La fuerte actividad solar registrada en los últimos días ha propiciado condiciones óptimas para la aparición de auroras incluso en zonas tan al sur como España.

Un flujo constante de partículas

Expertos de la Aemet explican que la actual fase del ciclo solar, marcada por una gran actividad magnética y erupciones solares, está generando un flujo constante de partículas cargadas eléctricamente hacia la Tierra. Estas, al interactuar con los átomos de la alta atmósfera, provocan la emisión de fotones de luz que constituyen las auroras boreales.

Sin embargo, detrás de este deslumbrante espectáculo se esconden riesgos potenciales para la infraestructura terrestre y espacial. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de EE.UU. (NOAA, en inglés) ha emitido una alerta de tormenta geomagnética de nivel G5, el máximo en la escala, advirtiendo sobre posibles interrupciones en las redes eléctricas, comunicaciones satelitales y sistemas de navegación.

La última vez que se registró una tormenta geomagnética de esta magnitud fue en octubre de 2003, causando cortes de electricidad en Suecia y daños en transformadores en Sudáfrica. Ante la posibilidad de impactos similares, las autoridades instan a tomar precauciones y estar atentos a posibles consecuencias derivadas de esta intensa actividad solar. @mundiario