Aumenta el riesgo de sufrir demencia: estos son los 14 factores para prevenirlo
El aumento de la esperanza de vida es una noticia positiva que, sin embargo, trae consigo una preocupación creciente: el incremento de las demencias. La comunidad científica estima que para 2050, el número de personas que viven con demencia casi se triplicará, pasando de los 57 millones de 2019 a 153 millones. No obstante, un informe reciente de la Comisión Lancet, publicado este miércoles, sugiere que casi la mitad de estos casos podrían prevenirse o retrasarse eliminando ciertos factores de riesgo.
La edad y la genética son los principales indicadores de riesgo, inmodificables, para desarrollar demencia. Sin embargo, hay otros 14 factores que sí pueden ser controlados. Este nuevo informe de la Comisión Lancet ha actualizado su lista, incluyendo dos nuevos puntos: la pérdida de visión no tratada y el colesterol alto. Según los modelos del estudio, eliminar estos ítems podría reducir casi un 45% de los casos de demencia.
Entre los nuevos factores, el exceso de colesterol LDL o "colesterol malo" se ha identificado como responsable del 7% de los casos de demencia. La relación entre el colesterol alto y el riesgo de demencia podría deberse a su asociación con un mayor riesgo de ictus y el depósito de proteínas beta amiloide y tau, relacionadas con el alzhéimer.
Por otro lado, la pérdida visual no tratada también se ha vinculado con un mayor riesgo de demencia, atribuible al 2% de los casos. La relación puede estar mediada por enfermedades subyacentes como la diabetes, que ya es un factor de riesgo conocido para la demencia.
Riesgo general
Otros factores de riesgo importantes incluyen el menor nivel educativo, la pérdida auditiva, la depresión, los traumatismos craneales, el tabaquismo, la inactividad física, la diabetes, la hipertensión, la obesidad, el consumo excesivo de alcohol, el aislamiento social y la contaminación del aire. Cada uno de estos factores contribuye de manera distinta al riesgo general de desarrollar demencia y, según el informe, abordar estos factores podría tener un impacto significativo en la prevención de la enfermedad.
Los autores del informe reconocen que cambiar estos estilos de vida de riesgo es difícil y que algunas asociaciones podrían ser solo parcialmente causales. Sin embargo, insisten en que el potencial de prevención es alto y que nunca es demasiado temprano ni demasiado tarde para reducir el riesgo de demencia.
El informe también destaca la importancia de las condiciones socioeconómicas en la prevención de la demencia. Claudia Cooper, codirectora de la Unidad de Investigación de Políticas de Demencia y Neurodegeneración del Instituto Nacional de Investigación en Salud y Cuidados del Reino Unido, subraya que la dieta, la atención médica y la contaminación del aire son factores profundamente influenciados por las condiciones socioeconómicas.
En esta línea, Charles Marshall, catedrático de Neurología Clínica de la Universidad Queen Mary de Londres, añade que aunque es fundamental desarrollar medidas para mantener el cerebro lo más sano posible, la mayor parte de lo que determina si una persona desarrolla demencia está fuera de su control. Advierte contra la simplificación de que la demencia podría evitarse simplemente eligiendo un estilo de vida diferente, ya que la hipótesis de que los casos pueden prevenirse se basa en pruebas observacionales y no en evidencia concreta de prevención. @mundiario