El impacto con aves migratorias, posible causa del accidente aéreo en Corea del Sur
Las autoridades surcoreanas han publicado este lunes un informe preliminar sobre el accidente aéreo ocurrido el pasado 29 de diciembre en el aeropuerto internacional de Muan, en el que fallecieron 179 personas de las 181 que viajaban a bordo. El documento, de seis páginas, revela que la caja negra del avión dejó de registrar datos aproximadamente dos kilómetros antes de alcanzar la pista de aterrizaje. Además, se han encontrado restos de aves migratorias en los motores de la aeronave, lo que ha llevado a los investigadores a centrar sus pesquisas en la posibilidad de que un impacto con estas aves haya sido el desencadenante del siniestro.
El informe detalla que en los motores del Boeing 737-800 de la aerolínea Jeju Air se hallaron rastros de ADN pertenecientes a carcetas del Baikal, una especie de pato migratorio que cada invierno se desplaza a Corea del Sur en grandes bandadas. Los expertos están analizando en profundidad los motores y el sistema de guía de aterrizaje del avión con el objetivo de esclarecer las causas exactas del accidente.
Cronología del siniestro
Según la investigación, el vuelo procedente de Bangkok superó la pista de aterrizaje tras realizar un intento de aproximación de emergencia y se estrelló contra un terraplén que contenía equipos de navegación. La colisión provocó una explosión parcial y un incendio, dejando los motores enterrados en la estructura de tierra, mientras que la parte delantera del fuselaje quedó dispersa a lo largo de varios metros.
Los registros muestran que la caja negra dejó de funcionar a las 8:58:50 (hora local), aproximadamente cuatro minutos antes del impacto. En ese momento, el avión volaba a una altitud de 152 metros y a una velocidad de 298 kilómetros por hora. Sin embargo, aún no se ha determinado con certeza cuántas aves impactaron contra la aeronave ni si otras especies pudieron estar involucradas en el incidente.
El Ministerio de Transportes surcoreano adelantó parte de las conclusiones a los familiares de las víctimas, proporcionando una cronología detallada del vuelo. La torre de control autorizó el aterrizaje a las 8:54:43, y tres minutos después emitió una advertencia sobre la presencia de aves en la zona. A las 8:58:11, los pilotos comentaron la presencia de una bandada volando a baja altura. Se cree que la aeronave emitió una llamada de emergencia a las 8:58:56, aunque esta información ha sido reconstruida a partir de los registros de la torre de control, ya que no quedó constancia en la caja negra.
El avión continuó su trayectoria durante cuatro minutos más sin el tren de aterrizaje desplegado, impactando finalmente contra el terraplén a las 9:02:57, lo que provocó el incendio que consumió gran parte de la aeronave.
Investigaciones en curso y próximos pasos
Las autoridades han anunciado que procederán al desmontaje de los motores para realizar un análisis exhaustivo de sus componentes. También se estudiarán en detalle los datos de vuelo, las comunicaciones con el control de tráfico aéreo y las pruebas biológicas encontradas en los restos de la aeronave.
El Ministerio de Transportes ha señalado que la investigación definitiva podría prolongarse varios meses, ya que es necesario un análisis detallado de todas las pruebas recogidas. Los resultados preliminares serán presentados a la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), así como a las autoridades de aviación de Estados Unidos, Francia y Tailandia.
Según las normativas internacionales, un informe inicial debe ser remitido a los 30 días del accidente, mientras que el informe final suele publicarse en el plazo de un año. Mientras tanto, las familias de las víctimas siguen a la espera de respuestas que permitan esclarecer las causas de esta tragedia aérea. @mundiario