Igualdad activa el protocolo de emergencia tras un fallo en el sistema de pulseras antimaltrato

Ana Redondo, ministra de Igualdad. / Congreso
Un fallo técnico en el sistema Cometa afectó a parte de los dispositivos, aunque el departamento asegura que las víctimas “estuvieron protegidas en todo momento” y que los servicios de emergencia continuaron operativos.

El Ministerio de Igualdad activó este martes el protocolo de protección para las usuarias del sistema de pulseras antimaltrato, tras detectarse un fallo técnico que afectó temporalmente al funcionamiento del sistema Cometa. La incidencia, según fuentes ministeriales, se originó en un enrutador encargado de distribuir las alertas a las distintas plataformas, lo que provocó una sobrecarga y una ralentización parcial en la gestión de los avisos.

El departamento que dirige la socialista Ana Redondo aseguró que las víctimas fueron informadas “de manera inmediata” y que su seguridad estuvo garantizada en todo momento gracias al dispositivo de emergencia y a la actuación coordinada de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. El denominado “botón del pánico”, junto con los servicios de recepción y emisión de llamadas, continuaron funcionando con normalidad durante la incidencia.

Desde Igualdad explicaron que aproximadamente un 10 % de los mensajes generados por el sistema presentaron incidencias recurrentes, provocando la sobrecarga. Tras una revisión técnica y la intervención de los equipos especializados, el sistema comenzó a recuperar la normalidad en las horas siguientes.

La ministra Redondo y la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Carmen Martínez-Perza, se personaron en la Sala Cometa —centro de control de medidas telemáticas— para supervisar la evolución del problema y coordinar la respuesta junto a la UTE Vodafone-Securitas, empresa responsable del servicio. “Se trabaja desde la discreción y la sensibilidad que merece este servicio”, afirmó Redondo, quien además garantizó que se investigará el incidente “hasta el final” y se adoptarán las medidas necesarias para reforzar la fiabilidad del sistema.

Un nuevo fallo en las pulseras antimaltrato

En España, más de 4.500 hombres con órdenes de alejamiento portan actualmente estas pulseras telemáticas, que permiten controlar su ubicación en tiempo real y alertar de cualquier acercamiento indebido a las víctimas. Desde su implantación en 2009, más de 21.000 mujeres han estado protegidas mediante este sistema, que no ha registrado ningún asesinato de una usuaria mientras el dispositivo estaba operativo.

No es la primera vez que el sistema Cometa afronta problemas técnicos. En 2023, una transición entre adjudicatarios —de Telefónica a la UTE Vodafone-Securitas— generó errores en la migración de datos que impidieron registrar los movimientos de algunos agresores durante varios meses. La Fiscalía General del Estado llegó a calificar aquella situación como una “potencial desprotección” para las víctimas en su memoria anual.

El nuevo incidente ha vuelto a poner el foco en la necesidad de garantizar la estabilidad tecnológica de un servicio que constituye una de las principales herramientas de protección frente a la violencia de género y sexual. Según datos de la propia Sala Cometa, el 87 % de las mujeres usuarias asegura sentirse más segura con el dispositivo y un 90 % lo recomendaría a otras víctimas.

Pese a las incidencias, el Ministerio de Igualdad sostiene que la red institucional y los mecanismos de protección complementarios funcionaron “de manera coordinada y eficaz”, evitando riesgos mayores. El sistema, aseguran, ya opera con normalidad, mientras continúan las revisiones técnicas para evitar futuras fallas en una herramienta que, más allá de su componente tecnológico, representa una línea de defensa vital en la protección de las víctimas de violencia machista. @mundiario