La Iglesia abre un canal al margen del Estado para reparar a las víctimas de pederastia

Un sacerdote. / Pixabay.
Los obispos, tras negarse a cooperar con las instituciones como propone el Defensor del Pueblo, publican un formulario para que los afectados soliciten indemnizaciones.

La Iglesia católica en España ha dado un paso significativo en la gestión de las denuncias de abusos sexuales al implementar un canal específico para atender a las víctimas que deseen solicitar reparación, incluso en casos prescritos civil o canónicamente o en los que el agresor ha fallecido. La medida, desarrollada por la Conferencia Episcopal Española (CEE) y la Conferencia Española de Religiosos (Confer), permite a las víctimas presentar su denuncia mediante un formulario que será evaluado por una Comisión Asesora. Sin embargo, este avance llega envuelto en controversia por su falta de publicidad y el escepticismo que genera entre las víctimas.

El nuevo mecanismo, conocido como Plan de Reparación Integral de Víctimas de Abusos (Priva), permite el envío del formulario por correo electrónico o postal. Este procedimiento será gestionado por la Comisión Asesora, que estudiará cada caso y emitirá un dictamen de reparación que luego se remitirá a la entidad eclesial responsable. Sin embargo, el plan presenta varios puntos críticos: el organismo de arbitraje no es independiente, dado que sus miembros son elegidos por los propios obispos, y no se garantiza que las propuestas de reparación sean vinculantes.

Falta de transparencia y comunicación

La implementación del Priva no fue anunciada formalmente por la Iglesia. El formulario fue publicado discretamente en la plataforma “Para dar luz” a finales de noviembre, y solo algunas víctimas fueron informadas por correo electrónico. Este manejo ha generado críticas por la ausencia de un compromiso claro de transparencia y por el incumplimiento de promesas previas de dialogar con las organizaciones de víctimas.

El Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, ha urgido a la colaboración entre la Iglesia y el Estado para crear un fondo de reparación independiente, una propuesta que los obispos han rechazado calificándola de “ataque”. Este rechazo obstaculiza avances significativos en el abordaje del escándalo de la pederastia en el ámbito religioso.

Reparaciones insuficientes

Aunque el Priva contempla compensaciones monetarias y en especie, los baremos para las indemnizaciones no han sido detallados. La media en España se encuentra muy por debajo de otros países europeos y de Estados Unidos, donde las reparaciones alcanzan cifras mayores. Además, las cifras actuales revelan un panorama desalentador: según un seguimiento realizado por El País, de 115 víctimas que presentaron denuncias, solo cinco expresaron satisfacción con la respuesta recibida.

Para muchas víctimas, este plan representa una nueva barrera que prolonga su espera para recibir justicia. La falta de acción o respuesta por parte de las oficinas de atención al menor de la Iglesia ha sido una queja recurrente. Además, las órdenes religiosas y díócesis involucradas tendrán la última palabra sobre las reparaciones, lo que debilita la efectividad del proceso.

Aunque el secretario general de la CEE, César García Magán, ha asegurado que ninguna víctima quedará sin reparación, la confianza de los afectados sigue siendo limitada. @mundiario