Un estudio sitúa al CO₂ como el principal responsable del cambio climático

Deshielo de la Antártida. / RR.SS.
Una investigación reconstruye la evolución de las temperaturas de la Tierra de los últimos 485 millones de años.

La relación entre las concentraciones de dióxido de carbono (CO₂) en la atmósfera y las temperaturas en la superficie terrestre ha sido un pilar fundamental en la ciencia del cambio climático. Un nuevo estudio, publicado este jueves en la revista Science, ofrece una visión sin precedentes de este vínculo, al analizar las fluctuaciones climáticas a lo largo del eón Fanerozoico, un periodo que abarca los últimos 540 millones de años.

El estudio, liderado por Emily J. Judd, investigadora del Museo Nacional Smithsonian de Historia Natural, revela que el CO₂ ha sido el factor dominante en las variaciones climáticas globales durante los últimos 485 millones de años. Los investigadores reconstruyeron la evolución de las temperaturas y encontraron una correlación "sorprendente" consistente entre los niveles de CO₂ y las temperaturas globales. A pesar de los diversos cambios que el planeta ha experimentado —desde períodos de glaciaciones hasta fases extremadamente cálidas—, el dióxido de carbono ha mantenido un papel preponderante en la regulación del clima.

Los autores esperaban que otros factores, como las variaciones en la luminosidad solar o la presencia de otros gases de efecto invernadero, hubieran jugado un papel importante en las variaciones climáticas. Sin embargo, el estudio concluye que el CO₂ sigue siendo el principal responsable de los cambios observados, aunque los investigadores admiten que la naturaleza de este vínculo es compleja y necesita más estudios.

Otro hallazgo clave es la amplia variación de las temperaturas a lo largo del tiempo. En los últimos 485 millones de años, las temperaturas medias oscilaron entre los 11 grados Celsius en el Pleistoceno tardío, hace unos 11.000 años, y los 36 grados en el Turoniense, hace 90 millones de años. Esta amplitud de 25 grados es mayor de lo que se había identificado en estudios paleoclimáticos previos, destacando que la mayor parte de la historia de la Tierra ha transcurrido en climas más cálidos que fríos.

El rápido calentamiento global

Actualmente, la temperatura media del planeta ronda los 16 grados Celsius, lo que sitúa a la Tierra en la parte baja de la horquilla de temperaturas del Fanerozoico. Sin embargo, el rápido calentamiento global actual, impulsado por la quema de combustibles fósiles y el aumento de las concentraciones de CO₂, está modificando esta tendencia. La diferencia con los cambios climáticos anteriores es la rapidez con la que está ocurriendo: en apenas siete décadas, el ser humano ha elevado de forma drástica los niveles de CO₂ en la atmósfera.

El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) ha señalado que hay que retroceder unos dos millones de años para encontrar una concentración de CO₂ similar a la actual, y miles de años para ver una temperatura global comparable. Mientras no se reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero, el aumento de las temperaturas continuará, acelerándose en las últimas décadas.

El estudio ofrece una perspectiva crucial para comprender cómo ha evolucionado el clima en el pasado, ayudando a los científicos a prever cómo podría comportarse en el futuro bajo las condiciones actuales de cambio climático inducido por el ser humano. @mundiario