Diez nuevos jabalíes muertos por peste porcina: la ‘zona cero’ de Cataluña se pone a prueba
La peste porcina africana (PPA) vuelve a poner a prueba las capacidades sanitarias en Cataluña. El Govern ha confirmado diez nuevos jabalíes muertos por el virus en el área donde se detectó el primer foco, elevando a 26 los casos positivos registrados en fauna silvestre en el entorno de Cerdanyola del Vallès (Barcelona). Aunque las autoridades insisten en que la situación está “contenida”, el episodio se ha convertido en un test de estrés para los mecanismos de bioseguridad, vigilancia epidemiológica y coordinación institucional en una de las principales regiones productoras de porcino de Europa.
La peste porcina africana es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta exclusivamente a cerdos domésticos y jabalíes. No se transmite a las personas ni supone un riesgo para la salud humana, pero sí tiene un impacto devastador en la ganadería, ya que no existe vacuna ni tratamiento eficaz. Su presencia obliga a aplicar estrictas medidas de control, restricciones de movimiento y, en muchos casos, cierres comerciales.
En Cataluña, el brote detectado se limita por ahora a animales silvestres, un matiz clave para entender la estrategia de contención: evitar que el virus salte a explotaciones porcinas, un escenario que tendría consecuencias económicas de gran alcance.
Los diez nuevos casos confirmados por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete se localizaron dentro del primer radio de seis kilómetros respecto al foco inicial. Según el conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, este dato entra dentro de lo “esperable” en este tipo de brotes y refuerza la idea de que el dispositivo desplegado está funcionando.
En paralelo, se han analizado más de 200 cadáveres adicionales de jabalíes hallados en el medio natural y en infraestructuras viarias, todos ellos con resultado negativo. Para las autoridades, este cribado masivo es una de las piezas centrales para cartografiar la extensión real del virus y confirmar que no ha traspasado los límites establecidos.
La incógnita del origen del virus
El control del brote se apoya en un despliegue interinstitucional que incluye a los Agentes Rurales, la Unidad Militar de Emergencias (UME), los Mossos d’Esquadra, el Seprona de la Guardia Civil y policías locales. Sus tareas abarcan desde la búsqueda activa de cadáveres hasta la vigilancia de accesos, la desinfección de vehículos y personas y el control de movimientos no autorizados en la zona infectada.
Este enfoque refleja una premisa básica en la gestión de la PPA: la rapidez y la coordinación son tan importantes como las medidas sanitarias en sí mismas.
Sin embargo, uno de los aspectos más sensibles del caso sigue siendo el origen del brote. Las investigaciones barajan varias hipótesis. Por un lado, se analiza si la cepa detectada podría estar relacionada con variantes empleadas en investigación, lo que ha llevado a auditar un laboratorio cercano al foco. Por otro, no se descarta un contagio indirecto por restos de alimentos contaminados, como carne infectada abandonada en el entorno.
El IRTA-CReSA ya ha enviado muestras a un laboratorio europeo de referencia para su secuenciación genética, un paso clave para determinar si existe coincidencia con cepas conocidas. Desde el Govern se insiste en la prudencia y en evitar especulaciones hasta disponer de resultados concluyentes.
Un brote contenido, pero bajo vigilancia constante
Aunque el brote no afecta a humanos, su sola detección ha tenido efectos inmediatos en el comercio exterior. Algunos países han optado por restringir temporalmente las importaciones de carne procedente de Cataluña como medida preventiva.
Del mismo modo, el conseller Ordeig, tras recibir información del Ministerio de Agricultura, ha informado sobre una reducción significativa en los aranceles aplicados por China a las exportaciones de carne porcina española. Específicamente, los aranceles han bajado del 20% al 9,8% en general. Para ciertos mataderos ubicados en Cataluña y Aragón, la rebaja es aún mayor, llegando hasta el 4,8%, según la confirmación del propio funcionario
El conseller ha manifestado que esta disminución responde al excelente trabajo efectuado, puesto que el Gobierno chino "hace unas auditorías, unas inspecciones muy exhaustivas y exigentes". "Quiere decir que hacemos las cosas bien, me atrevería a decir que mucho mejor en que en otros sitios", ha añadido.
Más allá de la emergencia inmediata, el Govern ha aprobado la contratación de 30 nuevas plazas dedicadas al control cinegético, que se suman a otros refuerzos ya en marcha. El objetivo es reducir drásticamente la densidad de jabalíes, considerada un factor estructural de riesgo sanitario en amplias zonas de Cataluña.
La estrategia apunta a un enfoque preventivo: menos densidad de fauna silvestre implica menor probabilidad de circulación y persistencia del virus en el territorio. A día de hoy, las autoridades defienden que la peste porcina africana en Cataluña permanece contenida dentro de la zona cero. La aparición de nuevos casos, lejos de interpretarse como un fracaso, se enmarca como parte de un proceso esperado en la fase inicial de control. @mundiario