Detenidas 110 personas por una red de falsas microfinancieras en El Salvador
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, publicó un mensaje en su cuenta de Twitter en respuesta a una conferencia de prensa de la Fiscalía General de El Salvador, en la que se anunció la captura de 110 personas, la mayoría de ellas colombianas, que supuestamente formaban parte de una red criminal de préstamo de dinero. Según el fiscal Rodolfo Delgado, la red operaba bajo la fachada de microfinancieras no registradas y se dedicaba a ofrecer créditos con un interés del 20 %, realizando posteriormente cobros coercitivos a las personas engañadas.
Delgado también denunció que los miembros de la red solicitaban el pago del dinero a través de amenazas y ultrajes, y en caso de que la víctima no pudiera pagar, usurpaban su identidad y transferían el dinero al extranjero. Desde 2021, se han realizado remesas de más de 20 millones de dólares hacia Colombia, según el fiscal, y se han identificado alrededor de 3.000 denuncias de delitos cometidos por colombianos, principalmente estafas y fraudes informáticos.
El ministro de Justicia y Seguridad de El Salvador, Gustavo Villatoro, afirmó que no permitirán que los “colombianos sigan aprovechándose de los salvadoreños” y que protegerán “integralmente” a la población. Según Villatoro, más de 400 colombianos irregulares en El Salvador han visto expirar su permiso migratorio y se les ha dado un plazo de 72 horas para abandonar el país o enfrentar a la justicia salvadoreña.
Sin embargo, la abogada de derechos humanos Ingrid Escobar, directora de la ONG Socoro Jurídico, señaló en Twitter que la usura no es ilegal en El Salvador y que, en caso de ser la acusación correcta, debería procesarse de acuerdo con la falta correspondiente y no relacionarla con pandillas. Escobar y otros abogados están ayudando a más de 20 colombianos detenidos anteriormente por el régimen de Bukele, a quienes no se les han garantizado sus derechos como acusados. Muchos de ellos fueron arrestados sin orden de captura, sin antecedentes penales, sin investigación previa y sin pruebas, y llevan más de seis meses detenidos sin poder comunicarse con sus familias.
Las condiciones de detención de los colombianos en El Salvador han sido objeto de denuncias por violaciones reiteradas de los derechos humanos. Según Claudia Marcela Colpas, madre de uno de los colombianos presos, su hijo fue arrestado por ser colombiano, pobre y tener tatuajes. Colpas relató que su hijo llegó al país en busca de un mejor futuro, pero fue detenido menos de un mes después de su llegada. @mundiario