Crisis hídrica: Andalucía y Cataluña se enfrentan a la peor sequía en décadas
En un contexto en el que las precipitaciones vuelven a diversas áreas del país, el sur y el noreste de la Península Ibérica padecen una severa sequía. Aunque muchos embalses en España han acumulado reservas durante el otoño e invierno, las comunidades más afectadas, Andalucía y Cataluña, inician el 2024 con sus reservas de agua agotadas, según el boletín de esta semana del Ministerio para la Transición Ecológica.
Las cuencas del Guadalquivir, Segura, Cuencas Mediterráneas Andaluzas, Cuencas Internas de Cataluña y Guadalete-Barbate son las más afectadas, con niveles que oscilan entre el 14,5% y el 19,3% de su capacidad. Esta situación, fruto de varios años consecutivos de escasez hídrica, ha llevado a ambas comunidades a prepararse para implementar restricciones más severas en el suministro y, en el caso de Cataluña, incluso a considerar el transporte de agua en barcos.
En Cataluña, que cerró el 2023 con niveles de precipitación entre un 30% y un 50% por debajo de la media de las últimas tres décadas, la sequía ha alcanzado niveles críticos. Con embalses por debajo del 17%, el Ejecutivo catalán prevé declarar el estado de emergencia, implementando medidas de racionamiento de agua escalonadas. Mientras tanto, en algunas localidades, los residentes ya enfrentan cortes en el suministro durante determinadas horas del día o la noche.
La situación en municipios como Vallirana, L’Espluga de Francolí y Cabrera d’Anoia es especialmente preocupante, con vecinos que dependen de camiones cisterna y almacenan agua en diferentes recipientes para superar los periodos sin suministro. La escasez también ha llevado a medidas solidarias entre municipios, como en Castellbell i el Vilar, donde se ha conectado una tubería de 1,8 kilómetros para compartir recursos hídricos.
Barcos cisternas para abastecer a la población
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno catalán ha introducido modificaciones en el Plan Especial de Sequía (PES), imponiendo restricciones adicionales a actividades industriales intensivas en el uso de agua. Mientras se trabaja en la expansión de infraestructuras para aumentar la producción de agua, el Ejecutivo ha sugerido la posibilidad de traer agua en barcos al puerto de Barcelona.
En Andalucía, la sequía afecta a 3,5 millones de personas, y se esperan restricciones más drásticas si no se producen lluvias significativas antes del verano. La Junta andaluza planea utilizar barcos cisterna en marzo para abastecer a la población en áreas como la Costa del Sol y el Campo de Gibraltar, donde la sequía alcanza niveles extremos.
La falta de lluvias durante el otoño en Andalucía, el tercero más cálido desde 1961, ha llevado a la pérdida de cosechas y a cortes de agua que afectan a numerosos municipios. La Junta andaluza ha destinado 71 millones al plan Sequía Plus, que incluye medidas como sondeos, instalaciones de depuradoras y desaladoras portátiles para paliar la crisis. @mundiario