El coste de la vivienda dispara la pobreza y la exclusión social en España

Una persona en situación de pobreza pidiendo en la calle. / RR SS
El año pasado, la tasa de pobreza entre quienes vivían arrendados a precio de mercado duplicó a la de quienes disponían de una vivienda en propiedad, alcanzando el 33,1% frente al 15,8%.

La pobreza y la exclusión social siguen en ascenso en España, afectando a 12,7 millones de personas. Los grupos más vulnerables, como las familias monoparentales, jóvenes, niños y mujeres, son los más perjudicados, enfrentándose a altos costes de vivienda y carencias materiales severas.

La Red de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES) ha presentado su décimo cuarto informe, revelando que el riesgo de pobreza ha aumentado en el último año. La tasa AROPE, que mide el riesgo de pobreza, la intensidad del empleo y la carencia material, ha subido del 26% en 2022 al 26,5% en 2023, afectando a 400.000 personas más. Este incremento se debe, en gran medida, al encarecimiento de la vida y al aumento desproporcionado del precio del alquiler en comparación con las rentas reales por persona.

El informe destaca que el precio medio del alquiler ha crecido tres veces más que las rentas desde 2014, duplicando la tasa de pobreza entre quienes viven de alquiler en comparación con los propietarios, con un 33,1% frente al 15,8%. La dificultad para llegar a fin de mes afecta a casi la mitad de los hogares, siendo más pronunciada entre quienes arriendan.

La carencia material y social severa ha alcanzado cifras alarmantes, afectando a 4,3 millones de personas, el 9% de la población. Este indicador impacta especialmente en hogares con niños o adolescentes. Además, la capacidad para afrontar gastos imprevistos y acceder a una alimentación adecuada ha disminuido, con un 37,1% de los hogares incapaces de enfrentar gastos inesperados y un 6,4% que no puede permitirse una comida con proteínas cada dos días.

Escasez de rentas asequibles

Estar en riesgo de pobreza en España significa ingresar menos del 60% de la mediana del país, situándose este umbral en 10.989 euros anuales para una persona sola y en 23.077 euros para una familia con dos adultos y dos niños menores de 14 años. Actualmente, el 20,2% de la población se encuentra en esta situación, aunque la pobreza severa afecta a 3,9 millones de personas.

El aumento de los precios de la vivienda y la escasez de rentas asequibles agravan la situación precaria de muchas personas, contribuyendo a la persistencia de la exclusión social. Además, el 19,2% de la población vive de alquiler, un porcentaje en aumento debido a la inestabilidad salarial, y paga más por ello, con una media mensual de 604 euros en 2023.

La precariedad laboral también contribuye al problema, con cerca de 2,5 millones de trabajadores viviendo bajo el umbral de la pobreza, a pesar de las mejoras en el mercado laboral y el incremento del salario mínimo. La EAPN-ES destaca que sin la acción protectora del Estado, la situación sería mucho más grave, evitando que 10,6 millones de personas entren en pobreza.

La entidad hace un llamamiento urgente al Gobierno para que prorrogue las medidas del escudo social y aumente el parque público de vivienda, refuerce la protección frente a los desahucios, y mejore los derechos laborales en sectores feminizados. @mundiario