Catástrofes en Marruecos y Libia: llamado urgente a la solidaridad internacional
En ambos países, el clima ha representado un papel “profundamente impactante” y “descomunal”, según señalaron los responsables de coordinar la ayuda humanitaria de las Naciones Unidas.
Dos trágicos eventos han sacudido a Marruecos y Libia, y aunque son desastres muy diferentes en naturaleza, comparten un denominador común: el sufrimiento inimaginable de las familias que han perdido a sus seres queridos. Martin Griffiths, máximo responsable de la Oficina de Coordinación de Ayuda Humanitaria de la ONU, instó el viernes a unir esfuerzos para socorrer a las víctimas de estas catástrofes.
En Libia, las devastadoras inundaciones provocadas por el ciclón Daniel han dejado un saldo desgarrador. Se estima que alrededor de 20.000 personas podrían haber perdido la vida en esta tragedia. El acceso a la ciudad de Derna, el epicentro de la calamidad, sigue siendo difícil, complicando las labores de rescate. En total, 900.000 personas se han visto afectadas en el país, y otras 300.000 ya necesitaban ayuda humanitaria previamente.
Por otro lado, en Marruecos, un terremoto en el Atlas marroquí ha cobrado la vida de casi 3.000 personas hasta el momento. Griffiths destacó la rápida respuesta de la ONU, que desplegó un equipo de evaluación y coordinación de catástrofes en las 24 horas siguientes al desastre. Sin embargo, se espera que estas cifras aumenten a medida que los equipos de rescate trabajen entre los escombros.
La coordinación de la respuesta humanitaria es esencial en ambas situaciones. Griffiths enfatizó que la falta de esta puede llevar al caos y resultar en la pérdida de vidas humanas. En este sentido, subrayó la importancia de ayudar a las agencias humanitarias clave a realizar su trabajo de manera eficaz.
Fases de ayuda
En Marruecos, la respuesta se encuentra en una transición desde la búsqueda de supervivientes y el manejo de los fallecidos en la fase inicial hacia la provisión de ayuda esencial, como refugio, alimentos y medicinas, en la fase dos.
La ONU ha lanzado un llamamiento urgente de más de 71 millones de dólares destinado a ayudar a 250.000 personas en Libia durante los próximos tres meses. Se ha establecido un centro de coordinación en Bengasi, dirigido por Georgette Gagnon, la máxima representante de la ONU en el país.
Las necesidades más apremiantes en Libia incluyen equipos de búsqueda y rescate, refugio, alimentos, agua potable, saneamiento y atención médica primaria. Además, se enfrentan a la amenaza del cólera, lo que resalta la urgencia de la situación. Se está considerando la posibilidad de abrir una ruta marítima para llevar ayuda a Derna, y se hace hincapié en la necesidad de apoyar a las personas que huyen hacia el sur, lejos de la zona del desastre. Griffiths también resaltó la importancia de brindar atención psicosocial a las víctimas, dada la magnitud del trauma causado por estos desastres.
En última instancia, estos eventos sirven como un recordatorio masivo de los desafíos que plantea el cambio climático y la vulnerabilidad de las infraestructuras en esta región. La ONU hace un llamamiento urgente a la solidaridad internacional para ayudar a las personas afectadas por estas terribles tragedias en Marruecos y Libia, en un año en el que los recursos gubernamentales estarán al límite en ambos países. @mundiario