Cae una red dedicada a la explotación sexual de mujeres asiáticas en España
La Policía Nacional ha conseguido desarticular a un grupo criminal que también realizaba envíos de marihuana a través de empresas de paquetería postal internacionales.
La Policía Nacional ha desarticulado una red que, inicialmente, se creyó que solo era una banda de narcotráfico que realizaba envíos de marihuana a lo largo y ancho de España. Los agentes han conseguido detener a nueve ciudadanos de nacionalidad china que, además de la distribución de drogas, se encargaba de explotar sexualmente a mujeres jóvenes que traían de su país para trabajar en la Península.
En un comunicado, la Policía ha informado de que las pesquisas comenzaron cuando en febrero se incautaron 121 kilogramos de marihuana en la provincia de Valladolid, que se encontraba en el interior de varios paquetes de entre cinco y 10 kilos que habrían sido enviados desde varias localidades y franjas horarias, por distintas personas que empleaban distintos vehículos para transportarse.
En medio de la operación, los agentes descubrieron que el grupo criminal disponía de un chalet en Guadalajara, que era utilizado para la explotación sexual de varias jóvenes compatriotas, aunque posteriormente fue registrado por las autoridades como parte de los cinco allanamientos, otros entre Guadalajara y Madrid, que se llevaron a cabo durante la operación.
Según consta en la información que reseña la Policía Nacional, los agentes pudieron comprobar que varios integrantes de la organización acudían regularmente al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, presuntamente solo para recoger a ciudadanas chinas, con las que regresaban a la casa en Guadalajara tras adoptar “múltiples medidas de seguridad”, además de que el domicilio se encontraba siempre con las persianas abajo y bajo vigilancia permanente.
Intervienen paquetes que serían enviados al extranjero
Un mes después de la detección de los 121 kilos de marihuana en Valladolid, los agentes interceptaron en Aranda de Duero, en Burgos, más bultos con la misma sustancia. En abril fueron localizados más envíos de este estupefaciente, precisamente uno en la localidad burgalesa de Fuentespina, así como otro paquete llegado a Valladolid de cuatro kilos, que aparentemente fue enviado por el mismo remitente.
Según la Policía, desde mayo se siguieron interceptando paquetes en Benavente, en Zamora y en Aranda de Duero. Trascendió que los agentes pudieron conocer entonces que la estructura criminal disponía de un chalet en Rivas Vaciamadrid, así como varios pisos en el distrito madrileño de Usera.
Precisamente esos inmuebles fueron registrados, y así fue cómo se descubrió que uno de los domicilios en Usera era empleado para almacenar “grandes cantidades de dinero en metálico”, obtenido a raíz del narcotráfico.
Al final se han intervenido un total de 213 kilogramos de cogollos de marihuana, que estaban empaquetados y listos para ser transportados, a través de varias empresas de encomiendas internacionales, para llegar a Bélgica y Países Bajos, que habrían partido desde diferentes puntos de España. @mundiario