El adolescente español, comprometido con el medio ambiente, pero desconfiado de la política

Adolescentes durante un taller. / El Pais.

Una evaluación internacional sobre Educación cívica en 22 Estados, 17 de ellos de la UE, plantea desafíos y oportunidades para la formación ciudadana en España.

El último informe de la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo (IEA) ha arrojado luces y sombras sobre la educación cívica en España. Publicado este martes, el estudio revela que los adolescentes españoles se sitúan en la vanguardia de la conciencia ambiental y la defensa de la igualdad de género y los derechos de los inmigrantes, superando la media de los 22 países analizados, 17 de ellos pertenecientes a la Unión Europea.

En concreto, el alumnado español se posiciona como el tercero más comprometido en la protección del medio ambiente, con 53 puntos, tres más que la media. En temas de igualdad de género, obtienen 55 puntos, frente a los 52 de la media, y muestran un sólido apoyo a los derechos de la población inmigrante, con 52 puntos, dos más que el promedio.

A pesar de estos resultados alentadores, el informe también pone de manifiesto un problema significativo de confianza en las instituciones políticas. Los adolescentes españoles muestran una confianza considerablemente inferior al promedio hacia el Gobierno, el Parlamento y los tribunales de justicia. Solo el 44% confía "completamente o bastante" en su Gobierno, comparado con el 53% de la media de los países participantes.

Esta desconfianza no es un fenómeno reciente; de hecho, el nivel de confianza en 2022 es notablemente inferior al 62% registrado en 2009. La falta de confianza se extiende más allá del Ejecutivo, abarcando al conjunto de la clase política. El Parlamento español obtiene una confianza del 41%, cuatro puntos por debajo del promedio de los países, mientras que los tribunales son valorados con un 62%, también por debajo de la media.

Retroceso en los conocimientos

El contexto político tumultuoso en España durante el período de los exámenes, que incluyó la destitución de líderes políticos y escándalos de corrupción, podría haber influido en estos resultados. Sin embargo, la correlación entre la falta de confianza y la educación cívica plantea interrogantes sobre la preparación de los adolescentes para asumir plenamente la ciudadanía.

A nivel global, el informe destaca un retroceso en los conocimientos del alumnado en comparación con la edición de 2016, atribuido a la pérdida de aprendizaje durante la pandemia. España, con 510 puntos, se encuentra en octavo lugar entre los 22 países participantes.

En cuanto a las actitudes cívicas, el 77% de los adolescentes españoles considera la democracia como "la mejor forma de gobierno para el país, a pesar de que pueda tener algunos problemas". Sin embargo, solo la mitad de ellos prevé votar en el futuro, un dato que invita a la reflexión sobre la participación ciudadana en el futuro.

El informe también destaca la confianza en los medios de comunicación tradicionales, con el 60% de los estudiantes informándose a través de la televisión, aunque el uso de estos medios ha disminuido desde 2009. Además, España se posiciona como el tercer país más dispuesto a aceptar restricciones de libertades en situaciones de emergencia, como la pandemia.

En resumen, el informe plantea desafíos y oportunidades para la educación cívica en España, destacando la necesidad de abordar la falta de confianza en las instituciones políticas y fomentar la participación activa de los adolescentes en la vida democrática del país. @mundiario