Los prebióticos en los trastornos mentales
Continuando con el artículo anterior publicado en MUNDIARIO y titulado La salud intestinal, el cáncer y los trastornos mentales voy a aumentar el caudal de información de la investigación sobre el contenido de prebióticos en alimentos, en la Base de Datos FNDDS que se presentó en la conferencia anual de la Sociedad Americana de Nutrición (American Society for Nutrition), del 22 al 25 de julio de 2023, en Boston, Massachusetts.
Según consta en el paper titulado Determinación del Contenido de Prebióticos de los Alimentos en la Base de Datos de Alimentos y Nutrientes para Estudios Dietéticos (FNDDS) 2015-2016 y considerando que:
— El consumo de prebióticos impacta positivamente en la salud.
— Según la Asociación Científica Internacional de Prebióticos y Probióticos (ISAPP), los prebióticos reconocidos incluyen fructanos similares a la inulina (inulina, los fructo-oligosacáridos o FOS y oligofructosa) y a los galacto-oligosacáridos o GOS.
— El mínimo necesario para conferir un beneficio para la salud es de 5 gramos al día.
—Actualmente, no existe ninguna base de datos que proporcione el contenido de prebióticos en los alimentos; así, se obtiene la siguiente información:
DATO ADICIONAL
La inulina es un azúcar de bajo valor calórico que se resiste a la digestión en el tracto gastrointestinal superior (aumenta la saciedad y contribuye a bajar de peso) y es fermentada en el colon; aumenta el agua en las heces y de este modo la masa fecal, corrigiendo los hábitos intestinales. Es decir, contribuye a reducir el riesgo de enfermedades intestinales, mejora la absorción de vitaminas y minerales (y con ellos la biodisponibilidad de calcio, magnesio, entre otros), disminuye el riesgo de aterosclerosis y reduce el riesgo de desarrollar cáncer.
En este contexto, los objetivos de este estudio fueron: determinar el contenido de prebióticos en los alimentos enumerados en la mencionada base de datos —FNDDS 2015-2016—, identificar aquellos alimentos que presentan un alto contenido de prebióticos totales y calcular el tamaño de las porciones que proporcionan esos 5 g/día de prebióticos, útiles y necesarios para incidir positivamente sobre nuestra salud.
En este estudio descriptivo se utilizó la literatura existente para identificar los alimentos que contienen prebióticos de la base de datos FNDDS, y así estimar su contenido; se excluyeron los alimentos con una concentración menor a 0,5 g/100 g de un tipo de prebiótico. El contenido de prebióticos de los alimentos mixtos se calculó en función del porcentaje de ingredientes prebióticos en el alimento. Los prebióticos se sumaron para cada alimento y se clasificaron por su contenido total.
CLASIFICACIÓN DE 10 ALIMENTOS
De este modo, realizaron la clasificación de los 10 alimentos con mayor contenido de prebióticos, donde se destacan las hojas de diente de león o también conocida como achicoria (155-243 mg/g), la alcachofa de Jerusalén (210 mg/g), el ajo (191-193 mg/g), los puerros (123-128 mg/g), las cebollas (79-106 mg/g) y los espárragos (50 mg/g), entre otros (para conocer la clasificación completa consulten el artículo anterior. Asimismo, concluyeron que los alimentos que contienen poco o ningún contenido de prebióticos son los huevos, productos lácteos, los aceites y las carnes.
¿CÓMO PUEDO REALIZAR EL CÁLCULO PARA CONOCER LAS PORCIONES A CONSUMIR?
A los 5 gramos (o 5.000 miligramos) de prebióticos necesarios lo dividen por la concentración de prebióticos en el alimento elegido; por ejemplo, si desean consumir espárragos son necesarios 100 gramos de este vegetal al día. Si prefieren consumir cebolla, para obtener los cinco gramos de prebióticos, es suficiente con la mitad de una pequeña (100 gramos).
Para ejemplificar, pondré en consideración a los espárragos (5 unidades son 100 gr); el 92-93% de su contenido es agua y el 4,3% son hidratos de carbono; lo que nos indica que son bajos en calorías (22-28 kcal/100 gramos) y libres de grasas, por lo que son alimentos ideales para perder peso y eliminar líquidos del organismo. Además, presentan muy baja concentración de sodio, lo que evita la retención de líquidos y disminuye la presión arterial. A la vez, son una excelente fuente de vitamina C y ácido fólico (vitamina B9). Con estos datos podemos inferir que es importante en el tratamiento de las ECNT o en la prevención de algunos tipos de cáncer, como el de colon. El folato, también, protege al ADN de posibles daños y por esto se los recomiendan a las mujeres que buscan ser madres. Como una excelente alternativa, los espárragos pueden acompañar al salmón; éste, es una fuente importante de proteínas, yodo, hierro, calcio, magnesio, fósforo, selenio y de vitamina D (necesaria en la formación y el fortalecimiento óseo). Asimismo, es una gran fuente de ácidos grasos omega-3, necesarios en el equilibrio de los niveles de colesterol.
CONCLUSIONES
Estos hallazgos son los primeros en calcular el contenido de prebióticos de los alimentos en la Base de Datos de Alimentos y Nutrientes para Estudios Dietéticos (FNDDS) 2015-2016, basándose en prebióticos reconocidos por la Asociación Científica Internacional de Probióticos y Prebióticos (ISAPP). Asimismo, nos proporciona un medio para estimar la ingesta de prebióticos que necesitamos en forma diaria, para lograr vencer a las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT). No obstante, y pese a lo valiosa de esta investigación, los científicos consideran que se necesitan realizar otras investigaciones que nos lleven a comprender cómo influye la cocción en el contenido de los prebióticos y/o para evaluar mejor los alimentos que contienen múltiples ingredientes.
Como otra arista, debemos considerar que en ocasiones, y dependiendo el lugar donde habitan las personas, poder incorporar los alimentos mencionados podría tener algunas complicaciones o ser muy costoso; no obstante, quienes habitan en las zonas del mediterráneo no tendrán demasiados problemas en conseguirlos; ésto es muy diferente a lo que ocurre en las poblaciones rurales del interior de la pampa argentina, donde la base de la alimentación es la carne vacuna, el cerdo o el pollo, los embutidos, los huevos y los lácteos. Otra de las razones, y a pesar de todos los conocimientos, es que ya no se observan huertas familiares como eran las costumbres de antaño, así como es difícil —por las distancias— el acceso a otros alimentos como la carne de pescado que, simplemente, no está en el hábito.
Vale subrayar, que adherir a una dieta basada en productos de la huerta o quinta, que no son procesados, retrasa el envejecimiento, aumenta el estado de felicidad —disminuye la depresión— y disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas: sobrepeso, obesidad, enfermedades cardiovasculares, ciertos tipos de cáncer, osteoartritis y diabetes. Es decir, en materia de alimentos debemos evitar o reducir a la máxima expresión los ultraprocesados, los carbohidratos refinados, el azúcar, el alcohol, las carnes rojas y los productos lácteos con alto contenido graso. @mundiario