La gripe aviar se extiende por la Antártida y amenaza la fauna local

Pinguinos en la Antártida. / Pixabay.
Un virus altamente patógeno afecta a diversas especies en el continente helado, aunque los pingüinos muestran mayor resistencia de la esperada.

El virus de la gripe aviar altamente patógena, responsable de la muerte de cientos de millones de aves en los últimos cinco años, ha alcanzado la Antártida, poniendo en peligro su frágil ecosistema. Una expedición liderada por el virólogo español Antonio Alcamí ha confirmado la presencia del virus en seis islas al norte de la península antártica, afectando a todas las especies analizadas en cada sitio.

El informe de Alcamí, enviado al Comité Polar Español y a organismos internacionales, señala que si bien los pingüinos parecen ser más resistentes de lo previsto, otras especies han sido duramente golpeadas.

En la isla Joinville, el virus ha atacado a las focas cangrejeras. Además, la expedición ha detectado la presencia del patógeno en 28 cadáveres de diferentes especies, como palomas antárticas, gaviotas cocineras y págalos.

El equipo de investigación, que partió en el velero Australis con un laboratorio móvil a bordo, también ha identificado el virus en muestras de aire recogidas en las colonias de pingüinos. Esta metodología, desarrollada por el CSIC, permite detectar el virus sin necesidad de manipular animales. Los expertos advierten que la presencia del patógeno en colonias de pingüinos aparentemente sanos supone un riesgo para la seguridad humana, dada la posibilidad de exposición para científicos y turistas.

Casos de contagio en humanos

A nivel global, la gripe aviar ha comenzado a afectar a mamíferos de forma preocupante. En Estados Unidos, el virus ha sido detectado en vacas lecheras, con una nueva variante más grave identificada recientemente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha registrado 23 casos de contagio en humanos en los últimos cinco años, con ocho muertes, aunque la transmisión entre personas sigue siendo limitada.

La expedición CSIC-UNESPA Antarctic Expedition continuará su recorrido para cartografiar la propagación del virus y evaluar su impacto en la fauna local. Mientras tanto, los expertos insisten en la necesidad de una vigilancia más exhaustiva para prevenir futuras crisis sanitarias. @mundiario