Las enfermeras podrán recetar antibióticos para la cistitis: una medida que divide al sector
El Ministerio de Sanidad ha dado esta semana un paso adelante en la ampliación de competencias de las enfermeras al aprobar una normativa que les permitirá recetar antibióticos en casos de infecciones del tracto urinario no complicadas, sin necesidad de intervención médica. Esta medida ha sido bien recibida por pacientes como Vanessa, quien sufre cistitis recurrentes y ve en este cambio una solución a las largas esperas en los centros de salud y urgencias. Sin embargo, la decisión ha generado un fuerte rechazo en la comunidad médica, que alerta sobre los riesgos de aumentar la resistencia a los antimicrobianos y de que se tomen decisiones clínicas sin una formación adecuada.
Vanessa, de 53 años, describe cómo la cistitis le provoca un dolor “fortísimo” que le impide esperar días por una cita médica. En su opinión, permitir que las enfermeras receten antibióticos agilizará el proceso, evitando sufrimiento innecesario. Además, destaca que en su centro de salud, el personal de enfermería es más accesible, y muchas veces ya son ellas quienes realizan las pruebas diagnósticas, por lo que considera lógico que puedan concluir el proceso con la prescripción del tratamiento.
Por su parte, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) ha expresado su oposición a la nueva guía, argumentando que la prescripción de medicamentos es un acto médico complejo que requiere un diagnóstico preciso y una formación específica.
Según Semergen, en un contexto global donde la resistencia a los antimicrobianos es una amenaza creciente, resulta fundamental que la decisión de recetar antibióticos sea realizada por médicos.
El papel de las enfermeras
En contraste, José Luis Cobos, vicepresidente del Consejo de Enfermería, defiende la medida como un avance para descongestionar el sistema sanitario y agilizar el proceso de atención a las pacientes. Señala que, en muchas comunidades autónomas, las enfermeras ya gestionaban estos casos en consultas rápidas, pero el proceso se alargaba al tener que esperar la firma de un médico para la receta. Ahora, con la nueva normativa, las enfermeras podrán finalizar el tratamiento, lo que contribuirá a un sistema más eficiente.
Esther Nieto, presidenta de la Federación de Asociaciones de Enfermería Familiar y Comunitaria (FAECAP), matiza que la intención de esta normativa no es solo descongestionar las consultas, sino también reconocer el papel de las enfermeras en la promoción y prevención de la salud. Para Nieto, las cistitis son afecciones bien conocidas por las enfermeras, que están capacitadas para manejarlas en sus fases iniciales.
Aunque el Ministerio de Sanidad ha publicado ya varias guías que amplían las competencias de las enfermeras, queda por ver cómo se implementará esta nueva normativa en las distintas comunidades autónomas, donde aún no se han aplicado algunas de las directrices anteriores. La implementación efectiva de esta medida dependerá de la disposición de las consejerías de salud para habilitar el acceso a la receta electrónica para las enfermeras. @mundiario