La subvención al transporte público no logra reducir el tráfico en Madrid, según un estudio
Un informe de Esade revela que la gratuidad del transporte público en Madrid no ha tenido un impacto significativo en la reducción del tráfico, desafiando la creencia de que el precio era el principal obstáculo para abandonar el automóvil.
Hace poco más de un año, el Gobierno español inició una ambiciosa política de gratuidad en el transporte público, primero en Cercanías y trenes de Media Distancia, y luego extendiéndola a las grandes ciudades en enero de 2023, con subvenciones que cubren del 50% al 60% de los costos. El objetivo declarado era reducir el tráfico y fomentar el uso del transporte público en un intento de aliviar la congestión en las áreas urbanas. Sin embargo, un reciente estudio realizado por el centro de políticas económicas de Esade arroja luz sobre los resultados de esta iniciativa.
El informe, que ha sido publicado este jueves, se basa en datos municipales actualizados prácticamente en tiempo real, con más de 4.000 puntos de medición distribuidos por toda la ciudad de Madrid. Contrariamente a las expectativas, el estudio concluye que la política de subvenciones no ha logrado reducir significativamente el tráfico en la capital española, que es una de las más pobladas del país.
Aunque el Ayuntamiento de Madrid afirma que ha habido una cierta disminución del tráfico, no proporciona datos concretos al respecto. Los expertos que participaron en la investigación argumentan que el precio del transporte público no es el factor determinante para persuadir a las personas a dejar sus automóviles en casa. En cambio, señalan que aspectos como el tiempo de viaje y la frecuencia de los servicios son mucho más influyentes en la toma de decisiones de movilidad.
Natalia Collado, una de las autoras del estudio, destacó que "el precio no es el factor más determinante para pasar del vehículo privado al transporte público. En economía del transporte, el costo de un viaje no se limita al aspecto monetario, sino que también incluye el tiempo empleado en el viaje. Por lo tanto, es más importante mejorar la red de transporte público y considerar restricciones, como peajes urbanos basados en el peso de los vehículos si queremos reducir el tráfico".
No hay datos específicos
Este análisis es relevante, ya que muchas administraciones no han hecho públicos análisis cuantitativos sobre los efectos de la gratuidad del transporte público. El Ministerio de Transportes, que gestiona estas subvenciones, argumenta que la movilidad general en las áreas urbanas del país ha permanecido prácticamente estable en comparación con el año anterior. Según sus datos, el uso del transporte público urbano ha aumentado significativamente en Madrid, con un incremento del 15% en el último año.
Sin embargo, ni la Comunidad de Madrid ni el Servei Català de Trànsit ofrecen datos específicos sobre el tráfico durante el período en cuestión. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha informado de un aumento del tráfico del 2% en desplazamientos de larga distancia de enero a septiembre.
Marta Serrano, fundadora de Mujeres en Movimiento, subraya que, según las encuestas, el precio del transporte público es un factor decisivo para solo el 2% de las personas que no lo utilizan, en comparación con el 48% que menciona el tiempo y la falta de conexiones convenientes como los principales obstáculos.
¿Cuál es la alternativa de Esade?
El informe de Esade propone que las subvenciones se dirijan a colectivos vulnerables y a la mejora de la red de transporte público, en lugar de ofrecer descuentos generalizados que pueden tener un impacto en la inflación, pero no en la reducción del tráfico. La experta en movilidad, Mercedes Vidal, coincide con esta recomendación y enfatiza que la calidad del servicio es fundamental para atraer a los usuarios del automóvil hacia el transporte público.
Además de su impacto en la movilidad, la promoción del transporte público en detrimento del vehículo privado es una cuestión ambiental y económica. La reducción de los vehículos de combustión interna contribuye a la lucha contra el cambio climático y mejora la calidad del aire en las ciudades. Además, disminuye la necesidad de importar petróleo y carburantes, lo que beneficia la balanza comercial y el crecimiento económico.
Este estudio arroja luz sobre un tema relevante en el debate sobre la movilidad urbana y destaca la necesidad de enfoques más efectivos para fomentar el uso del transporte público en las ciudades españolas y, posiblemente, en otras partes del mundo. @mundiario