La enfermedad bovina EHE traspasa fronteras y se instala en Francia

Vacas pastando. / antena3

La falta de una vacuna y las altas temperaturas han dificultado el control de la afección que se propaga entre el ganado bovino a través de la picadura de insectos.

La enfermedad hemorrágica epizoótica (EHE) ha alcanzado a ganaderías en toda España. La afección, transmitida por la picadura de insectos, ha encontrado en las altas temperaturas un aliado para su supervivencia, lo que ha facilitado su propagación en la península ibérica e incluso su llegada a Francia.

A pesar de que esta enfermedad no es contagiosa para las personas ni entre las propias vacas, ha generado cientos de muertes y contagios en las explotaciones ganaderas, lo que ha llevado a los agricultores a solicitar ayuda. La ausencia de una vacuna ha complicado su control, y hasta ahora, la principal estrategia ha sido la desinsectación de las áreas afectadas.

El ganadero zamorano Fernando Vicente, quien alertó a El País sobre la presencia de la enfermedad hace un mes, expresó su desesperación ante la situación. Además de las pérdidas por las muertes de animales, se han registrado numerosos abortos y debilitamiento general de las reses, lo que las hace improductivas para el mercado de la carne. Vicente estima que cada animal muerto representa una pérdida de 1.000 euros.

El departamento de Agricultura de Castilla y León ha reportado un aumento significativo en las muertes de vacas en 2023, con 16.646 casos registrados, casi 4.000 más que en el mismo período del año anterior. Las provincias ganaderas de Salamanca y Zamora son las más afectadas.

Aislamiento de los enfermos

El protocolo establece que los dueños de las explotaciones deben notificar a los veterinarios ante la aparición de síntomas sospechosos, quienes tomarán muestras para su análisis. Además, se recomienda desinsectar los animales y las instalaciones, apartar a los enfermos para evitar la difusión del insecto y tratamientos sintomáticos

Ivón Entrecanales, un ganadero cántabro, informa que la EHE también se ha propagado por su territorio. Según él, la desinsectación de las vacas ha ayudado a reducir los casos, pero el prolongado calor en la región sigue favoreciendo la presencia de insectos. A pesar de esto, solo ha tenido un caso de contagio en su explotación y la vaca afectada tuvo que ser sacrificada.

Mientras algunos ganaderos instan a evitar el cruce de bovinos de diferentes procedencias, las autoridades han recomendado suspender ferias de ganado para prevenir la propagación de la EHE. A pesar de ello, recientemente se celebró una Olimpiada en Cantabria con la participación de 800 cabezas de ganaderías diferentes, y se detectó un nuevo foco de la enfermedad en una explotación local.

La EHE, de origen africano pero introducida en España desde Italia, ha demostrado causar un mayor impacto en animales mayores de 24 meses, especialmente en machos y en razas no rústicas. Además, se han registrado casos positivos en ciervos, ya que en las grandes fincas extensivas, las vacas comparten bebederos con especies salvajes como ciervos y jabalíes.

A pesar de las críticas hacia la gestión de la crisis por parte de las autoridades, fuentes ministeriales piden calma y recuerdan que las comunidades autónomas tienen competencias para ayudar y apoyar al sector afectado. Se han mantenido reuniones con las regiones y agentes del sector desde que la enfermedad llegó a España. Se espera que con la llegada de las lluvias y el frío, la situación pueda mejorar y que la EHE pueda ser controlada de manera más efectiva. @mundiario