Sánchez busca convencer a Díaz de que el aumento en defensa no implicará recortes sociales

Pedro Sánchez y Yolanda Díaz. / RR SS
El jefe del Gobierno y la vicepresidenta segunda se reunieron para acercar posturas entre los socios de coalición, en medio de las reticencias de los partidos más a la izquierda a incrementar el gasto militar.

El Ejecutivo de Pedro Sánchez intenta minimizar las discrepancias internas sobre el incremento del gasto en defensa, un tema que ha generado fricciones dentro de la coalición tras la dependencia de Europa, la amenaza de Rusia y el giro de EE UU, tradicional aliado militar del continente. A pesar de la reunión celebrada entre el presidente del Gobierno y la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, el Ejecutivo ha evitado concretar detalles sobre el aumento presupuestario, sus plazos de aplicación o los mecanismos para su aprobación, incluyendo una posible votación en el Congreso.

La portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, ha reiterado que la postura oficial es actuar con “seriedad y prudencia”, evitando compromisos más allá del objetivo de alcanzar el 2% del PIB en defensa, un acuerdo firmado por España en 2014 bajo un Gobierno del Partido Popular.

El anuncio de Sánchez en Bruselas sobre la posibilidad de alcanzar ese compromiso para antes de 2029 ha avivado el debate en el seno de la coalición y entre sus socios parlamentarios. Sin embargo, el presidente no especificó cuánto se adelantaría ni cuáles serían las fuentes de financiación. Ante este escenario, La Moncloa ha tratado de rebajar las expectativas respecto a la ronda de contactos que el jefe del Ejecutivo mantendrá con los grupos parlamentarios, excepto por Vox, donde no se espera que se presente una propuesta concreta ni que se someta a votación inmediata en el Congreso.

En un intento por disipar inquietudes dentro del ala más a la izquierda del Gobierno, Alegría ha asegurado que “el aumento de inversión en seguridad en absoluto va a mermar el gasto social, que seguirá siendo una política prioritaria del Gobierno”. Según fuentes de La Moncloa, este compromiso fue transmitido directamente por Sánchez a Yolanda Díaz durante su reunión. La estrategia del PSOE busca enfatizar el término “seguridad” en lugar de “defensa” para incluir conceptos como la ciberseguridad y evitar un debate polarizado entre “pensiones o drones” o “tanques u hospitales”.

Díaz evita llevar al Gobierno el choque con el PSOE

Sin embargo, las divergencias entre el PSOE y Sumar siguen latentes. En un comunicado, la formación liderada por Díaz cuestionó que el aumento del gasto en defensa a nivel individual por parte de los Estados miembros de la UE garantice una mayor autonomía estratégica o una seguridad compartida más eficaz. Varios diputados de la plataforma han expresado abiertamente su rechazo a cualquier incremento presupuestario en esta materia.

La reunión entre Sánchez y Díaz, que se prolongó por dos horas, concluyó sin acuerdos concretos más allá de la voluntad de seguir desarrollando una “propuesta conjunta en las próximas semanas”.

Díaz ha insistido en la necesidad de avanzar en la “autonomía estratégica de Europa”, considerando el actual panorama geopolítico marcado por la guerra en Ucrania y el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca. Su postura coincide parcialmente con la del PSOE, que reconoce que las circunstancias han cambiado y se deben adoptar nuevas medidas para reforzar la seguridad europea.

Sumar ha subrayado en su comunicado la importancia de reducir la dependencia de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y del complejo militar-industrial estadounidense, promoviendo una “soberanía europea”.

Los partidos de Sumar rechazan el gasto en defensa

El debate también ha generado reacciones dentro del Congreso, donde representantes de la izquierda han reiterado su oposición al incremento del gasto militar. El diputado de los Comunes, Gerardo Pisarello, manifestó que su formación rechaza cualquier "escalada belicista" y abogó por un modelo de seguridad compartida basado en el multilateralismo. Por su parte, la portavoz adjunta de Sumar y diputada de Compromís, Àgueda Micó, subrayó que los países europeos ya destinan 288.000 millones de euros a defensa, una cifra superior a la de Rusia, y cuestionó la necesidad de aumentar ese presupuesto.

La posición de Sumar también ha sido respaldada por el diputado de Chunta Aragonesista, Jorge Pueyo, quien ha ido incluso más lejos pidiendo el "desmantelamiento" de las bases e infraestructuras militares estadounidenses en España. En este contexto, la coalición liderada por Díaz mantuvo una reunión interna en la que se debatieron las estrategias a seguir respecto al incremento del gasto en defensa, aunque no se hizo pública ninguna postura oficial unificada. El sector más crítico insiste en que la seguridad europea debe abordarse no solo desde la defensa militar, sino también desde la ciberseguridad, la cohesión social y la lucha contra el cambio climático.

El Gobierno busca ahora un equilibrio entre cumplir con los compromisos internacionales en materia de defensa y mantener la estabilidad dentro de la coalición. Mientras tanto, las reuniones con los grupos parlamentarios serán clave para determinar el nivel de respaldo que podría obtener cualquier propuesta concreta en el Congreso. @mundiario