Podemos lanza una ofensiva contra el Gobierno para condicionar los Presupuestos

Ione Belarra, exministra de Derechos Sociales y Agenda 2030 del Gobierno de España. / Mundiario
La formación  ha lanzado una consulta a la militancia con la que busca blindar sus posturas de máximos para negociar las cuentas públicas: romper con Israel y la reducción de los alquileres "por ley" en un 40%.

Podemos ha intensificado la presión sobre el Gobierno de Pedro Sánchez en el marco de las negociaciones para los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2025, lanzando una ofensiva para blindar sus exigencias clave. La secretaria general del partido, Ione Belarra, ha convocado una consulta a la militancia de Podemos para determinar si los cuatro votos de su formación en el Congreso deben supeditarse a que el PSOE acepte dos condiciones principales: la ruptura de relaciones comerciales y diplomáticas con Israel, y la adopción de medidas radicales en materia de vivienda, como la reducción de los alquileres "por ley" en un 40 % y la prohibición de compra de vivienda para quienes no la destinen a residencia habitual.

En un comunicado difundido por vídeo, Belarra, acompañada por la cúpula del partido, ha expuesto las líneas rojas que marcarán su postura en las negociaciones presupuestarias. "Es lo mínimo que se puede pedir a este Gobierno para que pueda contar con el apoyo de Podemos", ha sentenciado la líder del partido. Esta maniobra busca consolidar la posición de Podemos como un actor decisivo en el proceso presupuestario y, al mismo tiempo, presionar al PSOE para que acceda a sus demandas.

La consulta a la militancia de Podemos comienza este martes 22 de octubre y se prolongará hasta el domingo 27. Aunque la dirección del partido apoya firmemente la consulta, lo que hace previsible un respaldo mayoritario, esta iniciativa coloca a Pedro Sánchez en una posición más delicada en las ya complejas negociaciones presupuestarias. Además de lidiar con la presión de Podemos, Sánchez también debe contar con el apoyo de Junts, una formación política que está celebrando un congreso orgánico este otoño, lo que añade incertidumbre a su postura y demanda de concesiones adicionales.

Podemos busca imitar la estrategia de máxima exigencia de Junts, cuyo líder, Carles Puigdemont, ha logrado cesiones significativas en sus negociaciones con el PSOE. Con esta táctica, el partido liderado por Belarra espera obtener ventajas que le permitan recuperar el terreno perdido frente a Sumar, la plataforma política que compite por el espacio progresista.

Podemos tensa la cuerda con el PSOE

Belarra ha destacado que las demandas de Podemos son esenciales para apoyar los PGE de 2025. Entre las más importantes está la ruptura de relaciones con Israel, al que ha acusado de llevar a cabo un "genocidio" y de que el Gobierno español haya sido "cómplice" al no detener la venta y tránsito de armas hacia el país que actualmente está en guerra con los grupos islamistas de Hamás en Gaza y Hezbolá en el Líbano. Esta exigencia refleja la postura de Podemos respecto a la política exterior española y su rechazo a la del Ejecutivo en el conflicto en Oriente Próximo.

En cuanto a la crisis de la vivienda, Podemos plantea medidas drásticas para enfrentar la especulación inmobiliaria. Belarra ha insistido en la necesidad de reducir los alquileres un 40 % y prohibir la compra de viviendas a quienes no vayan a residir en ellas. Además, ha exigido la desarticulación de grupos como Desokupa, que considera "comandos escuadristas" que atentan contra los derechos de los inquilinos.

La secretaria general de Podemos ha criticado duramente al Gobierno de Sánchez, acusándolo de tomar decisiones que se alinean más con las políticas del PP que con las expectativas de la ciudadanía progresista. Según Belarra, la falta de presión sobre el PSOE ha permitido que el Ejecutivo adopte medidas contrarias a los intereses de los votantes de izquierda, y ha recordado una serie de decisiones polémicas que, en su opinión, han erosionado la confianza de la base progresista en el Gobierno.

Entre los reproches dirigidos a Sánchez, Belarra ha mencionado la supuesta entrega del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) a la derecha, la compra del 20 % de Naturgy por parte de Black Rock, y la deportación de saharauis mientras el Gobierno facilitaba la entrada de un "ultraderechista venezolano". Además, ha criticado las propuestas del Ejecutivo en materia de pensiones, inmigración y mercado laboral, lo que refuerza la distancia entre ambos partidos. @mundiario