La planta nuclear de Zaporiyia inicia el cierre de un reactor tras una fuga de agua

Un equipo de misión de expertos del OIEA recorre la central nuclear de Zaporizhzhya y sus alrededores. / OIEA.

La unidad 4 del reactor en la central nuclear de Zaporiyia ha sido puesta en parada fría con el objetivo de investigar una fuga y llevar a cabo las labores de mantenimiento necesarias.

Para garantizar la seguridad y el adecuado funcionamiento de la central nuclear de Zaporiyia, la unidad 4 del reactor ha sido sometida a una parada fría. Esta decisión se ha tomado con el propósito de investigar a fondo la causa de una fuga detectada y llevar a cabo las labores de mantenimiento necesarias en el generador de vapor que se vio afectado, según informó Rafael Mariano Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

A pesar de la situación, el comunicado oficial ha subrayado que no se ha producido ninguna liberación radiológica al medio ambiente, proporcionando un mensaje tranquilizador para el público en general. Como parte de las acciones planificadas, durante los próximos tres días, la planta de energía nuclear continuará sus operaciones al mover la unidad 6 a apagado en caliente, con el objetivo de mantener la producción de vapor de manera continua.

La unidad 6, que había permanecido en parada fría desde el pasado 21 de abril para facilitar inspecciones y tareas de mantenimiento en el sistema de seguridad, será sometida a esta transición bajo la atenta supervisión del equipo de la ONU en el sitio. "Los expertos del OIEA seguirán de cerca las operaciones para la transición entre los estados de cierre de las Unidades 4 y 6", afirmó Grossi, enfatizando el compromiso de asegurar la seguridad y protección nuclear en todo momento.

Monitoreo continuo

El Organismo Internacional de Energía Atómica ha estado vigilando la situación en la planta de energía nuclear más grande de Europa desde los primeros días de la guerra. Aunque controlada por fuerzas rusas, la central nuclear de Zaporiyia es operada por personal ucraniano. Según los informes, la planta ha experimentado cortes de energía, lo que ha llevado a una dependencia de fuentes de respaldo para suministrar la electricidad necesaria para funciones críticas de seguridad.

La disponibilidad de agua de enfriamiento se ha mantenido relativamente estable, con medidas para mitigar la pérdida de agua del estanque de enfriamiento. Expertos del OIEA han llevado a cabo inspecciones in situ, recorriendo diferentes áreas del sitio, incluyendo almacenamiento de combustible gastado y salas de control del reactor. Aunque se han observado algunas anomalías, como la presencia de vehículos militares en ciertas áreas, hasta el momento no se ha registrado un impacto directo en la seguridad de la planta.

La planta de energía nuclear de Zaporiyia se mantiene como un foco de atención y monitoreo continuo por parte de la comunidad internacional, con el OIEA desempeñando un papel crucial en la supervisión de la situación. @mundiario