La ministra de Exteriores libia, destituida e investigada tras una reunión secreta con Israel

Manifestantes libios queman neumáticos en la protesta. / RR.SS.

El encuentro entre los cancilleres de los países que no tienen relaciones diplomáticas entre sí desata una ola de violentas protestas que califican a la ministra de “traidora”.

La filtración de un inusual e histórico encuentro diplomático entre Israel y Libia ha sacudido la estabilidad en el país norteafricano. La ministra de Asuntos Exteriores libia, Najla Mangush, fue destituida de su cargo por el primer ministro del Gobierno de Unidad Nacional, Abdulmahid Dbeiba, después de que Israel hiciera público el encuentro que tuvo lugar la semana pasada en Roma entre Mangush y el ministro israelí de Asuntos Exteriores, Eli Cohen, a pesar de la ausencia de relaciones diplomáticas entre ambos países.

La divulgación de esta reunión ha desencadenado protestas violentas en Libia. El Consejo Presidencial del país ha declarado como “ilegales” cualquier tipo de normalización de relaciones con Israel que no siga la política exterior constante del país. La presidencia del Parlamento libio, en la parte oriental del país, ha calificado a Mangush de “traidora” y ha convocado una reunión urgente para condenar su acción. Como medida de seguridad, la ministra ha abandonado el país y se ha dirigido a Estambul.

La reunión en Roma entre las dos figuras diplomáticas ha sido calificada de “histórico primer paso” por el Ministerio de Exteriores israelí para establecer vínculos con un país estratégico. Sin embargo, la diplomacia libia la ha considerado como un “encuentro accidental e informal” en el margen de una reunión prevista con el ministro de Relaciones Exteriores italiano. Las autoridades libias han rechazado cualquier forma de normalización con Israel.

La revelación ha provocado protestas en Libia, con barricadas levantadas y neumáticos incendiados. Las manifestaciones han tenido lugar frente al Ministerio de Asuntos Exteriores, que sufrió daños. Las vías de comunicación entre Trípoli y la ciudad costera de Al Zawiya quedaron bloqueadas debido a las protestas. Las manifestaciones han reflejado la agitación en el país, agravando la inestabilidad ya existente desde la caída del régimen de Muamar el Gadafi en 2011.

Israel ha intensificado sus relaciones con países árabes en los últimos años, culminando en los Acuerdos de Abraham auspiciados por Estados Unidos. A pesar de la ausencia de relaciones formales, los contactos secretos entre la diplomacia israelí y los países árabes han sido comunes a lo largo de los años. El exjefe de Gobierno israelí, Yair Lapid, ha advertido que la filtración de reuniones secretas pone en peligro la credibilidad de la diplomacia israelí.

Esta situación acentúa la compleja dinámica política en Libia, donde diferentes facciones controlan distintas partes del país. El Gobierno de Unidad Nacional dirigido por Dbeiba, reconocido internacionalmente, opera en la mitad occidental, mientras que la región oriental está bajo el mando de una alianza liderada por el general Jalifa Hafter. Las elecciones presidenciales, programadas por la ONU, han sido aplazadas indefinidamente, añadiendo a la incertidumbre política del país. @mundiario