Junts da un paso hacia la ruptura con el PSOE y deja en manos de la militancia la decisión final
La ejecutiva de Junts per Catalunya se reunió este lunes en Perpiñán, Francia, para abordar un cambio estratégico en su relación con el Gobierno central. Tras dos años de colaboración en virtud del pacto que permitió la investidura de Pedro Sánchez, la formación liderada por Carles Puigdemont ha decidido dar un paso más allá: avalar, por unanimidad según fuentes internas, la propuesta de su líder de romper el acuerdo, argumentando reiterados incumplimientos por parte del Ejecutivo socialista.
Aunque los detalles completos se harán públicos en una conferencia de prensa desde Perpiñán, se confirmó que la decisión de la dirección no será definitiva hasta que la militancia ratifique la medida a través de una consulta telemática que podría celebrarse entre el miércoles y el jueves de esta semana. La misma metodología ya se utilizó en decisiones trascendentales de la formación, como la retirada del Gobierno catalán compartido con ERC en 2022 o la investidura de Sánchez.
El planteamiento de Puigdemont se centra en tres incumplimientos específicos que, según su criterio, justifican la ruptura: la amnistía pendiente para los dirigentes del procés, incluida su propia situación pese a la aprobación parlamentaria; la imposibilidad de transferir a la Generalitat las competencias sobre inmigración, frenada por el rechazo de Podemos; y la falta de reconocimiento por parte de la Unión Europea de las lenguas cooficiales en España. El Gobierno sostiene, por su parte, que los obstáculos provienen de jueces y de otros grupos parlamentarios, no de la voluntad del Ejecutivo central.
La decisión de Junts llega después de un distanciamiento progresivo del partido con el Gobierno en los últimos meses, con rechazos a iniciativas como la reducción de la jornada laboral, y tras varios avisos públicos de Puigdemont y otros dirigentes desde el verano pasado sobre la necesidad de avanzar en los compromisos pactados.
Desde el PSOE, los mensajes buscan moderar la tensión. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, instó a Junts a actuar con “sensatez” y advirtió sobre los riesgos de abrir la puerta a un gobierno alternativo liderado por PP y Vox, al que calificó de “involucionista”.
Con esta maniobra, Junts abre una nueva fase de incertidumbre política. La dirección del partido ha dado un mandato claro, pero la última decisión dependerá de la militancia, cuyo veredicto marcará el rumbo de las relaciones entre el independentismo catalán y el Gobierno central en los próximos meses. La votación se espera como un hito que podría redefinir la estabilidad del pacto de investidura y la dinámica política en España. @mundiario