Un juez investiga a la exdirectora del CNI por el espionaje con Pegasus a Aragonés
Un juez de Barcelona ha admitido a trámite la querella presentada por el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, relacionada con el supuesto espionaje que habría sido víctima mediante el programa Pegasus. En este proceso, se ha acordado citar como investigada a la exdirectora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Paz Esteban, quien reconoció previamente que Aragonès estaba entre los dirigentes independentistas espiados con autorización judicial. Esteban tendrá que declarar el 13 de diciembre, la misma fecha en que el presidente catalán deberá prestar testimonio.
Esta querella se originó a raíz de alegaciones de que 65 dirigentes independentistas habrían sido presuntamente espiados ilegalmente mediante el programa Pegasus entre 2015 y 2020, según un estudio de Citizen Lab, un laboratorio de la Universidad de Toronto. Las sospechas apuntaron al CNI, ya que este software israelí solo se vende a agencias gubernamentales. Paz Esteban, quien compareció ante la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso, reconoció haber espiado a 18 de los 65 en la lista y siempre con autorización judicial.
El juez de Barcelona sostiene que los hechos descritos por Aragonès en su querella presentan indicios de posibles infracciones penales, como la intromisión no autorizada en equipos informáticos, interceptación ilegal de comunicaciones y espionaje informático. Aragonès presentó la querella contra Esteban y la empresa israelí propietaria de Pegasus, NSO, en junio de 2022.
El juez ha solicitado una serie de diligencias, incluida una solicitud al magistrado del Tribunal Supremo encargado del control judicial del CNI para certificar si se autorizó el uso de software de control remoto en las comunicaciones de Aragonès. También ha requerido información al CNI sobre la compra y uso de Pegasus, así como si fue utilizado para espiar a Aragonès. Se ha emitido una Orden Europea de Investigación para que la empresa matriz de NSO aclare si vendió Pegasus a organismos gubernamentales del Estado español.
El programa Pegasus puede infectar un dispositivo sin el conocimiento del usuario y acceder a información almacenada, como grabaciones de llamadas o activación del micrófono, entre otras capacidades.
Este caso destaca la preocupación en torno al espionaje y la privacidad en la era digital, y se espera que se siga investigando para esclarecer los hechos y determinar cualquier posible responsabilidad legal. @mundiario