El Gobierno sufre un doble revés en el Congreso y el aislamiento de sus socios
El Gobierno afrontó esta semana un pleno parlamentario con expectativas de consolidar su legislatura tras los recientes acuerdos con ERC y Junts. Sin embargo, la sesión dejó en evidencia la fragilidad de su respaldo, al quedar aislado en dos votaciones clave: la reforma de la ley del Suelo y la concesión de nacionalidad española a los nacidos en el Sahara Occidental bajo administración española.
La primera derrota del Ejecutivo se produjo con la reforma de la ley del Suelo, una iniciativa largamente reclamada por ayuntamientos y el sector inmobiliario. La propuesta ya había sido retirada en mayo ante la falta de apoyo, y en este nuevo intento, presentada por el PNV en solitario, volvió a toparse con el rechazo mayoritario del Congreso.
El objetivo de la reforma era evitar que la anulación de un planeamiento urbanístico por defectos subsanables paralizara por completo la ordenación municipal, una situación que afecta a más de un centenar de municipios. Además, la iniciativa planteaba restricciones a la acción popular en impugnaciones urbanísticas, un punto especialmente criticado por la izquierda.
Sumar, ERC y EH Bildu mantuvieron su oposición, argumentando que la norma facilitaba la especulación urbanística. El PP, a pesar de que numerosos alcaldes populares apoyaban la reforma, votó en contra para desgastar al Gobierno, justificando su decisión en la existencia de una propuesta propia en el Senado, que incluye además medidas contra la “inquiokupación” y “párrafos idénticos” con la propuesta vasca. La diputada jeltzale Maribel Vaquero respondió acusando al PP de” oportunismo político” y de hacer “demagogia”.
El PSOE y el PNV solo contaron con el respaldo de Coalición Canaria (CC) y Unión del Pueblo Navarro (UPN). Vox, en una posición inusual, optó por la abstención.
Aislamiento del PSOE en la nacionalidad saharaui
La segunda votación desfavorable para el Gobierno fue sobre la proposición de ley de Sumar para conceder la nacionalidad española a los nacidos en el Sahara Occidental durante la administración española. En este caso, el PSOE quedó completamente solo, siendo el único partido que votó en contra de la iniciativa.
La propuesta, defendida por la diputada saharaui de Sumar, Tesh Sidi, buscaba regularizar la situación de entre 180.000 y 200.000 personas. Durante su intervención, Sidi apeló a la memoria histórica, mostrando documentos personales de su familia y preguntando al PSOE por qué sigue negando este derecho a los saharauis.
La medida recibió un amplio respaldo, desde el PP hasta la izquierda soberanista, pasando por Junts, PNV, CC y UPN. Incluso Vox se abstuvo, mientras que el PSOE justificó su postura con argumentos jurídicos, alegando que la concesión de nacionalidad quedaría en manos de una “organización privada”, en alusión al Frente Polisario.
El rechazo socialista generó incomodidad en el hemiciclo, evidenciada en la tímida defensa del diputado Sergio Gutiérrez. Estas dos derrotas reflejan la creciente complejidad del escenario político para el Ejecutivo de Pedro Sánchez. A pesar de los recientes avances con los partidos independentistas, la falta de cohesión en su bloque de apoyo y la estrategia de enfrentamiento del PP ponen en duda la capacidad del Gobierno para sacar adelante reformas clave. La legislatura, que parecía estabilizarse, vuelve a enfrentar un desafío constante en cada votación. @mundiario