El Gobierno denuncia una “persecución” contra el hermano de Pedro Sánchez

David Sánchez Pérez-Castejón. / RR SS.
El Ejecutivo defiende la honestidad de David Sánchez Pérez-Castejón y critica la campaña en su contra impulsada por organizaciones ultraderechistas.

El Gobierno ha salido en defensa de David Sánchez Pérez-Castejón, hermano del presidente Pedro Sánchez, tras su decisión de renunciar a su cargo en la Diputación Provincial de Badajoz. La portavoz del Ejecutivo, Pilar Alegría, ha calificado la situación como una “persecución” motivada exclusivamente por su parentesco con el jefe del Ejecutivo y ha insistido en que se trata de una persona “honesta” que accedió a su puesto por méritos propios.

La renuncia de David Sánchez llega en el contexto de una denuncia interpuesta por la organización Manos Limpias, que lo acusa de supuestas irregularidades en su contratación y en el desempeño de sus funciones. Sin embargo, desde el Gobierno sostienen que la denuncia se fundamenta en informaciones de prensa sin pruebas concluyentes y que responde a una campaña de acoso contra familiares de políticos progresistas.

Pilar Alegría, en una entrevista en La Hora de La 1, ha subrayado que la única "falta" de David Sánchez ha sido ser hermano del presidente y que su caso ilustra una práctica de persecución política que podría afectar a cualquier familiar de un cargo público. Según la portavoz, la investigación parte de “una denuncia sin fundamento” que pretende generar una sombra de sospecha sobre su gestión.

La ministra ha recordado que la denuncia de Manos Limpias se basa en dos cuestiones principales: el supuesto enriquecimiento ilícito de David Sánchez y el proceso de acceso a su cargo en la Diputación de Badajoz. Respecto a la primera acusación, Alegría ha indicado que informes de la UCO han desmentido la existencia de movimientos financieros sospechosos, aclarando que un supuesto ingreso de 1,5 millones de euros era, en realidad, una cantidad de 50.000 euros. Sobre su contratación, ha defendido que la plaza fue convocada de manera pública y que participaron al menos ocho candidatos, resultando seleccionado el que obtuvo la mejor puntuación.

Desde Asturias, donde asistía a la inauguración del nuevo Palacio de Justicia de Langreo, el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, ha calificado la situación de David Sánchez como una “cacería” y ha denunciado la instrumentalización política de su caso. Bolaños ha mostrado su confianza en que la “persecución” termine pronto y en que se desmientan las “mentiras” difundidas contra él. También ha lanzado un mensaje a los impulsores de la denuncia, a quienes ha acusado de acosar a familiares de políticos progresistas.

Óscar López critica el doble rasero en la persecución política

El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, se ha mostrado “indignado” por la presión que ha llevado a David Sánchez a dejar su puesto. En una entrevista en RAC1, López ha lamentado que “las campañas de fango terminan afectando a personas honradas” mientras que, según ha afirmado, “otros viven en áticos opacos pagados con comisiones ilegales”, en alusión a la presidenta de la Comunidad de Madrid.

David Sánchez presentó su dimisión el miércoles a las tres de la tarde, renunciando de forma unilateral a su cargo de jefe de la Oficina de Artes Escénicas de la Diputación de Badajoz. Ocupaba ese puesto desde antes de que Pedro Sánchez asumiera la presidencia del Gobierno y se encuentra actualmente bajo investigación tras la denuncia presentada por Manos Limpias ante un juzgado pacense.

La organización ultraderechista sostiene que David Sánchez no cumplía con sus funciones, que no acudía a su puesto de trabajo y que residía en Portugal para eludir impuestos en España. No obstante, en su declaración ante la jueza el pasado 9 de enero, el hermano del presidente defendió la legalidad de su contratación y explicó que encontró la oferta de empleo público en internet.

El caso de David Sánchez se enmarca en un contexto de creciente confrontación política, donde las denuncias contra familiares de figuras públicas se han convertido en un arma arrojadiza. Mientras el Gobierno denuncia una persecución sin fundamentos, la oposición y algunos sectores mediáticos han aprovechado la investigación para cuestionar la transparencia en el acceso a puestos públicos.

A medida que avanza el proceso judicial, el Ejecutivo mantiene su defensa de la honorabilidad de David Sánchez y su rechazo a lo que considera un acoso dirigido por sectores de la ultraderecha. La evolución del caso determinará si las acusaciones se sostienen en sede judicial o si, como sostiene el Gobierno, se trata de una maniobra política sin base legal. @mundiario