La gestión del siniestro del Alvia, bajo la lupa: Renfe defiende un aviso inmediato a Emergencias

Imagen de uno de los dos trenes que han descarrilado a la altura de Adamuz, Córdoba. / Presidente de Renfe en X
La operadora ferroviaria ha salido al paso para reforzar su explicación: asegura que alertó a los servicios de emergencia apenas cinco minutos después del impacto.

El relato oficial sobre la gestión del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) sigue bajo escrutinio. Tras varios cambios de versión y confusión pública sobre qué ocurrió en los centros de control de Adif y Renfe en los minutos posteriores al siniestro del pasado domingo, la operadora ferroviaria ha salido al paso para reforzar su explicación: asegura que tuvo conocimiento del descarrilamiento de su tren Alvia 2384 “de forma inmediata” y que alertó a los servicios de emergencia apenas cinco minutos después del impacto.

Renfe sostiene que esta conclusión se apoya en una “revisión completa y definitiva” de las comunicaciones realizadas el 18 de enero, en la que han participado los máximos responsables de seguridad de la compañía. El objetivo, según la empresa presidida por Álvaro Fernández Heredia, es aclarar la cronología exacta de los hechos y responder al desconcierto generado en los últimos días por las discrepancias en el relato institucional.

Tres minutos después del choque, la primera llamada

Según la secuencia hecha pública por Renfe, la primera comunicación con el tren Alvia 2384, que cubría la ruta Madrid-Huelva, se produjo a las 19.46 y 24 segundos, apenas tres minutos después de la colisión con un convoy de Iryo que circulaba entre Málaga y Madrid. En esa llamada, la interventora del tren informó de “un accidente grande”, relató haber perdido el conocimiento tras golpearse la cabeza y reconoció no saber dónde se encontraba el convoy.

Los audios de esa conversación, adelantados por El País, reflejan un estado de shock evidente y una percepción inmediata de la gravedad del siniestro. Desde la mesa comercial Sur del Centro de Gestión de Operaciones (CGO), Renfe respondió que estaba verificando la información y pidió calma mientras iniciaba las gestiones.

El accidente se produjo en el kilómetro 318 de la línea Madrid-Sevilla, a la altura de Adamuz, donde Adif dispone de una estación técnica, aunque en ese momento la tripulación desconocía su localización exacta.

Cinco minutos después, contacto con emergencias

A las 19.48 y cinco segundos, la interventora volvió a contactar con el centro de control para insistir en la magnitud del accidente. En ese punto, tanto Renfe como Adif la tenían como única interlocutora en el Alvia, ya que el maquinista había fallecido en el impacto, aunque aún no se tenía constancia oficial de ello.

Según Renfe, es en este intervalo —cinco minutos después de la colisión— cuando se inician los primeros contactos con los servicios sanitarios. La compañía subraya que, pese a su estado, la interventora mantuvo en todo momento la comunicación y alertó reiteradamente de la gravedad de la situación.

Más heridos y evacuación espontánea

A las 19.50 y 46 segundos, siete minutos después del descarrilamiento, la trabajadora informó de la existencia de más heridos. En ese momento, el centro de control confirmó que el tren estaba detenido en Adamuz. Renfe recuerda que, aunque sus trenes cuentan con sistema de geolocalización GPS, los paneles de control de Adif solo permiten conocer en qué tramo se encuentra un convoy, no su estado físico.

“No hay tecnología en el mundo para determinar desde los paneles cómo se encuentra un tren. De haberla, la tendríamos”, afirmó este viernes el presidente de Adif, Pedro Marco, en una rueda de prensa reciente.

Poco después, desde el propio tren se comunicó que los pasajeros habían roto cristales y comenzaban a bajar por su cuenta, mientras el personal del CGO reiteraba que la asistencia sanitaria estaba siendo gestionada. Paralelamente, varios viajeros realizaron llamadas directas al 112 desde el interior de los vagones.

Conferencia con el 112 y coordinación con Adif

La secuencia concluye con la llamada registrada a las 20.01 y 20 segundos, cuando el Centro de Coordinación Nacional de Seguridad y Emergencias de Renfe (CECON) puso en conferencia al 112 de Madrid con el centro CASH24 de Adif. En esa comunicación se informó oficialmente del descarrilamiento en los cambios de la vía 1 de la estación técnica de Adamuz y de la existencia de heridos en ambos trenes implicados.

La publicación de este listado detallado de llamadas busca reforzar la posición de Renfe en un contexto de fuerte presión política y mediática. La gestión de los primeros minutos tras el accidente —considerados clave en cualquier emergencia ferroviaria— se ha convertido en uno de los ejes centrales de la investigación y del debate público, junto a las causas técnicas del siniestro.

Mientras la investigación judicial y técnica sigue su curso, la reconstrucción exacta de la cadena de decisiones y comunicaciones continúa siendo un elemento decisivo para evaluar responsabilidades y esclarecer si la respuesta institucional estuvo a la altura de una de las tragedias ferroviarias más graves de los últimos años. @mundiario