La gestión de la dana desata una crisis de confianza en la Comunidad Valenciana

Salomé Pradas, consejera de Interior de la Generalitat; Carlos Mazón, presidente de la Comunidad Valenciana; y Alberto Núñez Feijóo, líder del PP. / X.
Casi el 90% de los valencianos critica la gestión del presidente Carlos Mazón, mientras que más de la mitad de los encuestados admite haber perdido la confianza en las instituciones públicas.

La devastadora dana que afectó a la Comunidad Valenciana no solo dejó un rastro de destrucción, sino también una ola de críticas hacia las instituciones encargadas de gestionar la emergencia. Según un sondeo realizado por el Instituto 40dB., el 88,6% de los encuestados señala al presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, como el líder menos eficaz durante la crisis, una percepción que ha tenido repercusiones en la confianza de la ciudadanía en las autoridades.

El estudio, encargado por El País y la Cadena SER, muestra que cerca del 60% de los valencianos ha perdido confianza en las instituciones tras la catástrofe. Este sentimiento de desencanto es mayor entre los votantes del Partido Popular (62,6%), seguidos por los del PSOE (41,1%). Las consecuencias políticas son palpables: el PP pierde 4,5 puntos en intención de voto, mientras que el PSOE y Compromís registran ligeros incrementos.

En cuanto a la gestión de la emergencia, los encuestados coinciden en valorar positivamente la solidaridad ciudadana, destacando la movilización de voluntarios en las zonas afectadas. Sin embargo, las críticas hacia las instituciones son generalizadas: el 87% considera poco o nada efectiva la actuación del Gobierno de la Generalitat, mientras que el Gobierno central recibe una valoración negativa del 75%.

La Unidad Militar de Emergencias (UME) emerge como la entidad mejor valorada, con un respaldo del 65,8%. Por el contrario, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), señalada por Mazón como responsable de fallos en la gestión, genera opiniones divididas: un 46,2% considera su actuación positiva, frente a un 48,6% que la califica como insuficiente.

El informe también resalta la influencia de la afiliación política en la percepción de los hechos. Los votantes de izquierdas tienden a valorar positivamente a la Aemet, mientras que los de derechas son más críticos. La UME, sin embargo, mantiene una buena valoración general, aunque con diferencias significativas entre los electores de Podemos y Vox.

La tragedia estuvo acompañada de una avalancha de noticias falsas, como el rumor sobre supuestos cadáveres en un aparcamiento de Bonaire, desmentido posteriormente. El 80% de los encuestados cree que se difundieron bulos, pero solo un tercio se considera víctima directa de ellos. Entre los responsables de la desinformación, la ciudadanía señala al entorno del Gobierno central, la extrema derecha organizada y el Ejecutivo de la Generalitat.

La encuesta también revela una creciente preocupación por el cambio climático: ocho de cada 10 ciudadanos creen que su influencia fue determinante en la intensidad de la dana. Sin embargo, solo el 14% de los encuestados considera que España está bien preparada para afrontar fenómenos de esta magnitud.

La mayoría aboga por medidas contundentes, como reforzar las unidades de emergencias, prohibir la construcción en zonas inundables y realojar a los residentes de áreas vulnerables. Además, dos tercios de los ciudadanos confían en que esta tragedia servirá como lección para mejorar la preparación del país ante futuros desastres.

La dana no solo ha dejado secuelas materiales y humanas, sino que ha abierto un debate profundo sobre la eficacia de las instituciones y la necesidad de reforzar las políticas de prevención. Mientras el Ejecutivo autonómico enfrenta una crisis de confianza, la ciudadanía reclama un cambio de enfoque para afrontar los retos que plantea el cambio climático. La gestión de futuras emergencias climáticas será clave para restaurar la credibilidad perdida y garantizar la seguridad de la población. @mundiario