Feijóo exige a Vox acelerar la sucesión en la Generalitat tras la dimisión de Mazón
La crisis política en la Comunidad Valenciana ha llegado a su punto álgido. Carlos Mazón ha anunciado este lunes que deja el cargo de president, en una declaración institucional marcada por la brevedad, el tono contenido y la ausencia de explicaciones detalladas. “Ya no puedo más”, ha confesado, al tiempo que confirmaba que continuará como diputado autonómico y que se apartará unos días por motivos médicos.
Con esta fórmula, Mazón renuncia a convocar elecciones anticipadas y abre paso a un proceso de sucesión que dependerá del acuerdo entre el Partido Popular y Vox. El ya expresident pasará a estar en funciones hasta la designación de su sustituto.
Feijóo pide celeridad y apunta a Vox
Pocos minutos después de la comparecencia, Alberto Núñez Feijóo respaldó públicamente la decisión y reclamó a Vox que permita elegir “cuanto antes” a un nuevo president. El líder popular subrayó que la estabilidad en la Comunitat es “prioritaria” y defendió que su partido “no utilizará a las víctimas” de la tragedia del 29-O, acusando al Gobierno central de no haber declarado la emergencia nacional cuando estalló la catástrofe.
Fuentes del PP confían en que Mazón formalice hoy su dimisión administrativa para que el relevo se active sin margen para maniobras que compliquen la gobernabilidad.
Un contexto judicial y político tenso
La renuncia coincide con la declaración ante la jueza de Maribel Vilaplana, periodista que acompañó a Mazón durante las primeras horas de la dana. Según su testimonio, el entonces president estuvo “constantemente atendiendo llamadas y mensajes” durante las casi cuatro horas que permanecieron en el restaurante El Ventorro. Su declaración se suma a un escenario judicial cada vez más delicado para Mazón, que busca mantener el aforamiento mientras avanza la investigación.
Además, la comisión de Les Corts que examina la gestión de la dana ha acordado citar el próximo 11 de noviembre al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; a la vicepresidenta María Jesús Montero; y a la exministra Teresa Ribera, lo que anticipa un choque político de mayor calado.
Oposición en bloque contra Mazón y el PP
Las reacciones no se han hecho esperar. Desde Sumar, el ministro Ernest Urtasun acusó a Mazón de intentar “justificar lo injustificable” y de aferrarse al escaño para “no enfrentarse a la justicia”. Criticó también a Feijóo por sostenerlo “durante un año pese a la presión social”.
ERC fue incluso más dura. Su portavoz, Isaac Albert, calificó el anuncio como “una nueva humillación a las víctimas” y señaló que PP y Vox “han despreciado a los 229 fallecidos”. Esquerra pide elecciones inmediatas y acusa al PP de priorizar su seguridad jurídica antes que la dignidad institucional.
Una salida con muchas sombras
Mazón se marcha dejando abierta una batalla interna por la sucesión, una investigación judicial en marcha y una fractura política aún profunda. Vox guarda silencio público mientras calibra su posición, consciente de que su apoyo es imprescindible para investir al próximo jefe del Ejecutivo valenciano.
Mientras tanto, la Generalitat entra en una nueva fase de interinidad en plena tormenta judicial y con la presión social intacta. El desenlace dependerá, una vez más, de un equilibrio incómodo entre PP y Vox y de la capacidad de Génova para imponer su criterio en un territorio políticamente clave. @mundiario