Feijóo y Abascal miden sus fuerzas tras la caída de Mazón
La política valenciana entra en una nueva fase de incertidumbre. Tras la marcha de Carlos Mazón y en plena reconstrucción tras la dana que dejó más de 200 fallecidos en la Comunidad Valenciana en octubre del 2024, los líderes del PP y Vox han decidido activar una negociación a contrarreloj para garantizar la continuidad del Gobierno autonómico.
Fuentes del Partido Popular definen la primera conversación entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal como “cordial” y desarrollada en un “buen tono”. Aunque no se han planteado aún nombres para ocupar la Presidencia de la Generalitat, ambos dirigentes coinciden en un objetivo: proyectar estabilidad política y evitar que la crisis institucional agrave la ya compleja situación social y económica del territorio.
Desde el Ejecutivo central, la portavoz Pilar Alegría acusó a Mazón de abandonar el cargo sin asumir “ningún tipo de responsabilidad”, calificando sus últimas declaraciones como “indignas” y denunciando su falta de empatía con las víctimas. El testimonio de estas ha resonado con fuerza en el Congreso, donde Rosa María Álvarez Gil, representante de la Asociación de Víctimas Mortales 29O, afirmó con contundencia: “A nuestros familiares no les mató el clima, los mató la mala gestión”.
La oposición valenciana, encabezada por la ministra Diana Morant, ha exigido a Feijóo que convoque elecciones autonómicas y permita a los ciudadanos decidir el nuevo rumbo político. “El PP no puede eludir su responsabilidad”, remarcó.
Mientras tanto, PP y Vox han acordado reactivar los contactos que sustenten una nueva investidura, apelando a los compromisos alcanzados en mayo para los presupuestos autonómicos. La designación de un candidato y la gestión de las discrepancias internas serán determinantes en los próximos días, en un contexto en el que cualquier error puede acelerar el escenario que Génova y Ferraz observan con recelo: un nuevo paso a las urnas.
La Comunidad Valenciana se encuentra, así, ante una encrucijada que mezcla urgencia institucional, dolor social y batalla política. Feijóo y Abascal afrontan una negociación donde la estabilidad, más que un eslogan, será una prueba de responsabilidad. El desenlace marcará no solo el futuro del gobierno regional, sino también el pulso político nacional en un momento de máxima tensión. @mundiario