El discurso de la Reina revela una agenda centrada en el Brexit como prioridad
En un discurso sombrío, se estableció una agenda política enfocada en el Brexit, e ignoró algunas de las promesas dominantes hechas por May.
La reina Isabel II leyó una lista de intenciones del gobierno en un momento tumultuoso para Gran Bretaña. La lista incluía ocho proyectos de ley centrados en el abandono de la Unión Europea y medidas para abordar los recientes ataques terroristas en Manchester y Londres, así como el incendio de un bloque de apartamentos de la semana pasada.
La agenda es esencialmente una versión diluida del manifiesto de la campaña electoral del Partido Conservador, un documento ampliamente señalado por la pérdida del comando del partido en el Parlamento. El discurso no hizo referencia a las promesas incluidas en el manifiesto de gravar a los ancianos aún más para su propio cuidado, y de reducir los almuerzos gratuitos para los escolares, ambas medidas duramente criticadas por la oposición y el público en general.
Mientras la reina dijo que planeaba dar la bienvenida al rey y la reina españoles en julio, se olvido de mencionar una visita del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. La reina invitó a Trump a Gran Bretaña, pero nunca se ha fijado una fecha concreta, y los medios de comunicación británicos han especulado que el viaje podría ser desechado debido a la falta de apoyo público.
May esperaba conseguir oficialmente el apoyo del Partido de la Unión Democrática (DUP) de Irlanda del Norte, cuyos 10 escaños en el Parlamento le darían suficientes votos para impulsar su agenda legislativa. Pero hasta este momento no se ha logrado ningún acuerdo.
El discurso de la reina llega en un momento en el que la administración de May se ha vuelto vulnerable, y el futuro del país es incierto. Además es un tiempo en el que las negociaciones sobre la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea apenas han comenzado. La propia posición de May ha sido cuestionada desde su decisión de convocar una elección rápida. Su intento de conseguir un mandato más amplio antes de las negociaciones del Brexit ha rebotado y resultó en la pérdida de su mayoría dominante.
El discurso de la reina por lo general establece el plan legislativo del gobierno para los próximos 12 meses, pero este año es diferente. El gobierno de May tiene la intención de ejecutar un período de dos años parlamentarios para completar la salida del país de la Unión Europea.