La campaña por la segunda vuelta francesa se pasa por las fabricas

Marine Le Pen con los empleados de la fábrica. / RRSS

Una fábrica que produce secadoras se ha convertido en el campo de batalla más tenso de las elecciones presidenciales francesas.

La candidata de extrema derecha Marine Le Pen parece haber superado a su rival centrista Emmanuel Macron en en el inicio de la campaña por la segunda vuelta. Le Pen ha visitado antes que Macron la fábrica Whirlpool, amenazada por el cierre. La fabrica se ubica en Amiens, su ciudad natal. 

Mientras se reunía con representantes sindicales en la Cámara de Comercio de la ciudad, Le Pen decidió actuar y corrió a las puertas de la fábrica para reunirse con los trabajadores. Le Pen fue recibida calurosamente, y se cuido de tomarse sendas selfies con los empleados, mientras que Macron se llevo algunas burlas de la prensa y los observadores por haber visitado el lugar tiempo después. 

"Emmanuel Macron iba a venir a esta región, y no planeaba reunirse con los empleados, o llegar a la línea de protesta, pero iba bajo protección a algún lugar de la Cámara de Comercio para reunirse con dos o tres personas escogidas a mano. Pensé que era una evidencia de tal desdén por lo que los empleados de Whirlpool están pasando, así que decidí dejar mi reunión de campaña y vine a verlos", dijo la candidata a los trabajadores.

Ambos están encerrados en una batalla amarga con poco más de una semana para ir a la segunda vuelta de la votación, que será el 7 de mayo. Macron es el favorito, pero Le Pen espera ganar terreno al retratarlo como un elitista alejado de las masas. Así que la visita a la fabrica, o el afirmar que ya no representa al Frente Nacional, sino a toda Francia, es pura estrategia de la que seguramente veremos más.