Los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen al mar Rojo ponen en riesgo el comercio global
Los rebeldes yemeníes intensifican sus bombardeos contra las embarcaciones que transitan entre el golfo de Adén y el canal de Suez en su ofensiva contra Israel.
En una escalada de tensiones, el líder del movimiento hutí de Yemen, Abdulmalik al Huthi, anunció en un discurso a mediados de noviembre su intención de atacar barcos mercantes vinculados a Israel en el mar Rojo como respuesta a la ofensiva militar israelí en Gaza. Los rebeldes que controlan el Gobierno de Yemen, respaldados por Irán, han llevado a cabo varios ataques desde entonces, generando preocupación por la seguridad de la navegación en el mar, una arteria crucial del comercio global.
El último incidente ocurrió este martes, cuando los hutíes se atribuyeron un ataque con misiles contra el carguero noruego Strinda, que resultó dañado, pero sin heridos. Previamente, el domingo, lanzaron un ataque que involucró misiles y drones contra tres cargueros, lo que provocó la intervención de un buque de guerra estadounidense. Además, se anunció que la amenaza se extendería a cualquier barco que se dirigiera aparentemente hacia Israel.
Los hutíes han insistido en que continuarán atacando barcos con vínculos israelíes hasta que Israel permita la entrada de ayuda humanitaria en Gaza. Esta situación ha llevado a un aumento en las primas de seguros para los barcos que transitan la región, y se están evaluando medidas adicionales de seguridad.
La región en cuestión, el estrecho de Bab el Mandeb, es vital para el comercio global, ya que conecta el golfo de Adén con el mar Rojo y, en última instancia, con el canal de Suez. Según datos de la administración de información energética de EE UU, alrededor del 12 % del petróleo comercializado por mar y el 8 % del comercio mundial de gas natural licuado (GNL) fluyen por esta vía.
EE UU responderá a los hutíes
Las acciones de los hutíes han desencadenado llamados a un mayor despliegue militar en la región, y Washington está explorando posibles respuestas conjuntas con socios y aliados. Sin embargo, la efectividad de una presencia militar adicional sigue siendo incierta y podría aumentar el riesgo de escalada en el estratégico estrecho de Ormuz, donde las tensiones entre EE UU e Irán ya han aumentado en las últimas semanas.
La industria marítima, representada por asociaciones y empresas, ha instado a extremar las precauciones en la zona, y el Departamento de Transporte de EE UU emitió una alerta para el mar Rojo. Aunque aún no se han registrado alteraciones significativas en el tráfico marítimo, la situación está siendo monitoreada de cerca debido a su impacto potencial en el comercio global y la seguridad en la región. @mundiario