Aragonès deja la cumbre con Francia tras asegurar que el procés no ha finalizado

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España; Emmanuel Macron, presidente de Francia; y Pere Aragonès, presidente de catalán. / RR SS.
El presidente de catalán abandonó el acto antes de que empezaran a zonar los himnos de España y Francia, pero antes de irse, pidió a Macron que Cataluña sea un socio europeo más. 

El presidente catalán, Pere Aragonès, decidió abandonar el acto oficial de recibimiento de la 27ª cumbre hispano-francesa poco antes de que empezaran a zonar los himnos de Francia y España. Su papel se limitó a estrechar las manos del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del mandatario francés, Emmanuel Macron, para luego marcharse de forma discreta.

Aragonès no se ha sentido cómodo con la idea de presenciar el toque de los himnos y luego el desfile militar. Antes de dejar el acto, el presidente catalán le afirmó a Sánchez que el procés no ha finalizado, al contrario de lo que el presidente del Gobierno central lleva defendiendo desde hace semanas para explicar la decisión de los indultos a los condenados por el procés y los cambios en el Código Penal.

Según el presidente catalán, el evento “se ha utilizado para imponer la percepción de que el conflicto entre el Estado y Cataluña no existe”. También tuvo palabras con el líder francés, a quien le dijo que Cataluña quería ser el socio europeo de Francia. Aragonès compareció en el Palau de la Generalitat, donde afirmó: “Como presidente de la Generalitat de Cataluña, hoy, esta mañana, he tenido la oportunidad de recibir y dar la bienvenida institucional a Cataluña al presidente Macron y al presidente Sánchez en un primer encuentro previo al inicio de la cumbre”, aseguró.

He tenido la oportunidad de trasladar al presidente Macron la importancia de este encuentro para los intereses de Cataluña, poner de manifiesto la buena relación que desde el Gobierno de Cataluña tenemos con las autoridades francesas, y la voluntad de seguir construyendo una Europa más fuerte, una Europa en la que consideramos que Cataluña tiene que formar parte de ella”, agregó. 

“El Govern de la Generalitat defiende la participación en plenitud de nuestro país en las instituciones europeas, con voz propia y como un Estado más, como hoy hacen Francia y España”, defendió el presidente catalán, que mantiene que el procés no ha finalizado: “Se ha querido utilizar la cumbre de hoy para imponer una percepción que no se corresponde con la realidad, que el conflicto entre el Estado y Cataluña ya no existe, pero la realidad es tozuda. La realidad de Cataluña es que sigue existiendo una mayoría sólida, transversal, que quiere decidir mayoritariamente, pacíficamente y democráticamente el futuro del país”.

“Mientras el Estado siga mirando para otro lado, mientras el Estado siga ignorando la realidad, seguirá habiendo conflicto político porque la democracia, la voluntad de la mayoría, no se puede detener. Por eso, si el Estado español quiere arreglar el conflicto político con Cataluña, hay que ofrecer una respuesta democrática a la voluntad de la ciudadanía de nuestro país de decidir con libertad si Cataluña se tiene que convertir o no en un estado independiente en el seno de la UE, si se tiene que convertir en un estado que contribuya a impulsar los Estados Unidos de Europa”, destacó en su discurso. 

La molestía Aragonès tiene su raíz en que el pasado 12 de enero este pidió por carta al presidente del Gobierno que en la cumbre hispanofrancesa se abordara la oficialidad del catalán en las instituciones europeas y también certificar una propuesta de mejoras en infraestructuras. Sánchez decidió no tomar en cuenta esta petición. @mundiario