Un Nobel de la Paz que molesta a Pedro Sánchez

María Corina Machado ante una marcha multitudinaria de la oposición en Caracas. / @ConVzlaComando.

La actitud impuesta por Pedro Sánchez al Gobierno español muestra claramente que le ha molestado la concesión del Premio Nobel de la Paz a la disidente venezolana María Corina Machado, que lo ha considerado inmerecido y que perjudica sus relaciones con Venezuela.

El presidente del Gobierno ha dicho expresamente que no quería felicitar a su receptor, diciendo, en contra de la verdad, que nunca había valorado los Nobel de la Paz. Su ministro plenipotenciario, Bolaños, se refirió a Corina Machado como “la persona que ha sido galardonada”, sin querer mencionar su nombre, en clara señal de rechazo. Margarita Robles, ministra de Defensa, en evidente actitud de desprecio, ha salido como ha podido ante la pregunta: “Bueno, yo creo que lo importante ahora en este momento... Para mí el premio Nobel, más allá de las personas, es que tenemos una apuesta importante por la paz en Gaza”.

Nadie más del Gobierno ha dicho nada o ha felicitado a María Corina Machado. Ha sido un silencio programado, establecido oficialmente desde la cúpula. Cuando Pedro Sánchez impone un argumento todos los ministros lo repiten con fidelidad de grabación digital, cuando impone un silencio, el silencio es total. Es un silencio que muestra el frío de la indiferencia o de la ofensa.

Y, curiosamente, el presidente del Gobierno, sin ningún empacho, ha reprochado públicamente, este miércoles, al líder de la Oposición, Núñez Feijóo ¡por sus silencios! Porque no se pronunciaba sobre algunos aspectos de la política española.

La parte ultra del Gobierno, Sumar, hubiera querido que, en lugar del Nobel, Maduro volviera a meter en la cárcel a la disidente venezolana sin más.

Es muy probable que el Gobierno español estuviera esperando que le concedieran a Sánchez el preciado galardón, como en algún momento insinuó el ministro Ángel Víctor Torres, por su gran trabajo por la paz en Gaza. No es descartable que hubieran presentado su candidatura, lo cual justificaría muchos de los pasos que ha dado el presidente Sánchez en el ámbito internacional sin estar en sintonía con la Unión Europa. El silencio del Gobierno sería entones una actitud despechada, de quien se ha sentido robado, teoría por la cual me inclino abiertamente.

Hay otra vertiente de esta manifestación de desprecio hacia María Corina Machado como ganadora del Nobel: No le alegra nada al entorno sanchista que la oposición venezolana pueda alcanzar tanta relevancia que ayude a acabar con la dictadura militar de Maduro. Y esto tiene otra consecuencia lógica: todas las acciones llevadas a cabo por España para refugiar al ganador de las elecciones presidenciales en Venezuela, Edmundo González, o para conseguir que Machado fuera puesta en libertad, no tenían como objetivo favorecer a los legítimos ganadores de las elecciones, sino proteger a Maduro en su puesto y mantener a salvo las sospechosas relaciones entre el PSOE y Venezuela.

En todo caso, la molestia de Sánchez por el Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado no tiene explicación lógica, ni humana, ni política. @mundiario