Ni Trump, ni Putin, ni otros similares

Antonio Costa, Pedro Sánchez, Rossen Jeliazkov y Mark Rutte. / Consejo Europeo
La seguridad y la defensa será clave para el bienestar de Europa. 

La agresión a Europa, que están realizando dos mandatarios como Trump y Putin, se encuentran en los posicionamientos de la internacional ultraderechista.

La Rusia actual, por razones obvias antidemocráticas, no dispone de líderes internos capaces de combatir las políticas de Putin.

Lo que llama poderosamente la atención, es que los demócratas estadounidenses parece que están desaparecidos. Da la impresión de que no se recuperaron del shock provocado por un republicanismo neoimperialista, que tiene demasiados sesgos autocráticos a la sombra del "patriota" Donald Trump. Sólo se escucha la voz del viejo demócrata Bernie Sanders, llamando a que la gente se rebele contra los oligarcas,  y contra el trumpismo que lleva a los Estados Unidos hacia el autoritarismo.

Si en España gobernase el dúo Feijóo y Abascal, impregnados como están de actitudes similares a las del otro lado del "charco", estoy seguro de que el PSOE estaría haciendo una oposición fuerte y movilizadora, capaz de utilizar todos los mecanismos legales a su alcance, para acabar con ese gobierno.

INTRANQUILIDAD, INCERTIDUMBRE Y ANSIEDAD

Hoy en Europa, en unos países más que en otros, existe una intranquilidad, incertidumbre y un grado de ansiedad no despreciable, ante las acciones de estos dos personajes a los que la historia retratará como nefastos.

Desde Washington, los europeos no recibimos más que amenazas, desprecio y ataques impropios de la colaboración y del respeto tradicional que habíamos mantenido a ambos lados del Atlántico.

No somos los únicos, que acusamos estas actuaciones. El primer ministro canadiense Mark Carney, ha manifestado que la relación histórica de cooperación económica, de seguridad y de defensa, que han tenido con los Estados Unidos, ha llegado a su fin y que la respuesta comercial que tome, tendrá un efecto negativo importante en la economía del país vecino.

Aranceles al aluminio y al acero; amenazas de aranceles a la importación de automóviles a EE.UU., todo ello son el reflejo de unas políticas inaceptables que indudablemente deben tener su respuesta proporcional y estratégica de toda la UE.

En este contexto de guerra en Ucrania, provocada por la invasión rusa de ese país y de ententes preocupantes entre rusos y estadounidenses, nada ofrece tranquilidad.

Rusia se mueve en las fronteras del este de Europa y también en el sur. En África ha crecido su influencia. El Sahel es una franja territorial de inestabilidad preocupante y el Gobierno español lo recuerda permanentemente y quiere que sus consideraciones sean tenidas en cuenta.

Desde Estados Unidos hablan de aranceles al aluminio y al acero; esas amenazas de aranceles alcanzan a la importación de automóviles a EE UU; todo ello es el reflejo de unas políticas inaceptables que indudablemente deben tener una respuesta proporcional y estratégica de toda la UE.

LA RESPUESTA EUROPEA

La vieja Europa ha decidido responder a esta situación, que supone un cambio geoestratégico internacional de una gran magnitud.

Más unidad, más inversión en tecnología y en productos necesarios para no depender de otras grandes potencias, abrirse a las relaciones multilaterales, apostar por nuevos mercados, mantener las sanciones a Rusia y apoyar a Ucrania hasta que existan las condiciones para una paz duradera. Sin olvidar, por supuesto, que se debe ir hacia una política de seguridad y defensa inteligente y eficiente económicamente, con una industria fuerte en general y específicamente en ese sector.

La política de defensa y seguridad en Europa pasa por no duplicar recursos y gastar eficientemente las inversiones que permitan en unos años tener una independencia garantizada en materia de disuasión bélica. Europa tiene que alcanzar el más alto nivel tecnológico y de recursos frente a posibles crisis climáticas, alimentarias, migratorias, energéticas, de seguridad, etc.

UN PP ESPAÑOL, ALEJADO DEL PP EUROPEO

Estos planteamientos europeos chocan de frente con las decisiones que toma Feijóo en España, porque aquí se evidencia la comunión de Feijóo y del PP, con la ultraderecha que dirige Abascal, que queda reflejada en la asunción de los postulados defendidos por Vox y anunciados por Mazón, para conseguir la aprobación de los presupuestos de Comunidad Valenciana. El presidente valenciano dijo que rechazaba la política ambiental decidida por la Unión Europea(UE), la no admisión del reparto de los menores migrantes ni de la inmigración ilegal, la oposición al Pacto Verde aprobado por la UE…

Que el PP acuerde o pacte presupuestos con Vox en las comunidades autónomas que gobiernan, es una confirmación de que también encubren las posiciones políticas racistas, xenofobas, en contra de la igualdad, en contra de los derechos LGTBI de sus socios.

Las directrices de los populares, van encaminadas a extender estos acuerdos al resto de las comunidades autónomas, en las que Vox decide si se aprueban o no los presupuestos. Aragón, Murcia, Baleares, Extremadura y Castilla y León tienen el apoyo de Feijóo para seguir el camino de la Comunidad Valenciana.

Los enemigos de Europa son acogidos por los populares en España, para asegurarse su estancia en el poder, pasando previamente por el aro que exigen los seguidores serviles del trumpismo.

En estos años Feijóo ha acumulado unos pésimos antecedentes en sus intervenciones en la UE, con sus intentos de boicotear en Bruselas los Fondos Europeos Next Generation, con su descalificacion de la solución Ibérica, dirigida a reducir el coste del gas y la energía eléctrica o intentado impedir, que la exministra Teresa Ribera fuese nombrada Vicepresidenta de la Comisión Europea.

España debe contribuir a estos objetivos europeos comunes; por eso el conjunto de las fuerzas políticas, tanto de la derecha como de la izquierda, están llamadas a no eludir estas responsabilidades.

SEGURIDAD Y DEFENSA

El Gobierno ha fijado, como objetivo, incrementar hasta el 2% del PIB el presupuesto destinado a seguridad y defensa(en 2014, ya lo había acordado Mariano Rajoy en una reunión de la OTAN). 

Es verdad, que hay que definir previamente qué aspectos se consideran dentro de estas áreas, y eso es lo que trata de negociar el Ejecutivo de Pedro Sánchez con la Comisión Europea.

España quiere introducir en la contabilización presupuestaria de defensa, aspectos relacionados con la ciberseguridad, el riesgo de crisis climática, la seguridad de las fronteras, etc.

Todavía el presidente Pedro Sánchez está planteando ante la Comisión Europea su modelo de financiación en el cual expone la necesidad de realizar transferencias a fondo perdido, mediante el empleo de eurobonos, a lo que otros países se oponen.

En ese afán antidemocrático (muy trumpista) de no reconocer "de facto" la decisión de la soberanía del pueblo español expresada en las urnas y del Congreso, quiere una reunión con la cúpula militar, encabezada por el Jefe de Estado Mayor de la Defensa y en la que estén los máximos responsables de los ejércitos de Tierra, Mar y Aire.

No le sirven al "demócrata" venido a menos, las informaciones del Ejecutivo español o las que se puedan ofrecer en sede parlamentaria. No porque no se fía de los órganos democráticamente elegidos y contemplados en la Constitución Española. Para él es más fiable Abascal, si el sumiso y servil trumpista que admira al americano, aunque este penalice a los empresarios y trabajadores agro ganaderos, de los sectores del automóvil, el aluminio, el acero, etc.

La actitud es propia de quien tiene complejos, nada recomendables; pero claro, sentirse importante e intentar jugar con un escenario de cartón piedra, rodeado de uniformes con medallas, como si fuese el que habita en el Palacio de la Moncloa, es muy apetecible. ¡Ay! Cuanto se les ve el plumero a algunos.

De nuevo tenemos al máximo dirigente de la oposición, haciendo política a nivel de rodapiés. @mundiario