Messi y la fiesta más impactante de la historia
Mirar a Messi sentado en la parte trasera del micro, lo disfruto con una sonrisa de felicidad, Scaloni en el sector delantero del micro, lo goza saludando, saltando y cantando como un hincha más, disfrutan y gozan Dibu Martínez, De Paul, Di María, Paredes, Julián Álvarez, Lautaro, Papu Gómez, todos.
Si lo que provocaron con la pelota resultó mágico, lo que generaron en los argentinos fue aún mayor, tanto que dibujaron la manifestación popular más grande de la historia Argentina.
Fue una marcha para la memoria, superior si se compara con la revolución de Maradona y los campeones de México del 86. Superior si se la pone en el espejo con el regreso de la democracia en 1983. Algo único e inédito.
Los campeones fueron desviados en su recorrido desde una autopista hacia un Parque, donde aguardaban tres helicópteros de la Policía Federal que cargaron a los campeones. Hicieron un sobrevuelo sobre las zonas del Obelisco y de las avenidas más colapsadas. Se había acabado su paseo por tierra y culminarlo desde el cielo.
Como el Obelisco muy temprano ya explotaba de gente, había ido modificándose el recorrido. Cada nuevo sector que se anunciaba como un posible punto de parada enseguida era copado por una marea humana que se movía. Todo potenciado por el feriado nacional decretado.
La caravana se suspendió. Muchos se quedaron con las ganas de ver a los campeones, pero igual fue una fiesta impactante. Ellos lo hicieron junto al pueblo mas pasional del mundo. @mundiario