Feijóo gana las elecciones y pierde el Gobierno

Alberto Núñez Feijóo. / @NunezFeijoo

El hundimiento electoral de Vox le impide contar con el socio de referencia. Las encuestas han fallado de forma estrepitosa cuestionando su modelo y sus intereses.

Feijóo ha ganado las elecciones y ha perdido la oportunidad de gobernar. El importante incremento de escaños del PP se queda muy lejos de los 150 que Feijóo señaló para intentar gobernar. Por otra parte el hundimiento electoral de Vox le impide contar con el socio de referencia. Es probable incluso que los gobiernos de coalición entre ambos partidos, estrenados en las últimas semanas, hayan movilizado el voto de la izquierda. Feijóo además ve cuestionado su liderazgo y es poco probable que pueda ser el futuro candidato.

Sánchez se revela como mejor estratega al adelantar las elecciones y forzar una elección agónica. Mantiene sus resultados y sobre todo la capacidad de articular una coalición como la que le ha permitido gobernar. Con Sumar, que perdiendo escaños se verá reforzada por formar parte del Gobierno y con los grupos territoriales que se apuntarán al bando ganador a la espera de maximizar su apoyo.

El resultado deja en muy mal lugar a las encuestas y al negocio que representan, multiplicado en los últimos meses. Han fallado de forma general, poniendo en cuestión su rigor técnico y sus intereses. Incluso se han permitido opinar continuamente y adelantar resultados que, como ahora se revela, traducían deseos antes que datos.

El resultado significa continuidad del actual Gobierno, de la actual política y también de la actual crispación. La extrema polarización electoral, el alineamiento casi absoluto de periodistas y medios de comunicación, no cambiarán de un día para otro. Seguiremos instalados, como en otros países, en una visión maniquea de la política y en discursos de muy bajo nivel.

El nuevo Gobierno se encontrará con una mayoría de comunidades autónomas de signo contrario, con mayores exigencias de Bruselas y con un marco económico globalmente bueno pero que incide negativamente en muchas familias por el deterioro del poder adquisitivo. No es el peor escenario para gobernar. A favor, todavía cuenta con los fondos europeos y con una coyuntura favorable.

Distribución de escaños en el Congreso de los Diputados tras el 23-J.

El ajustado resultado, en términos de bloques electorales, augura unas Cortes Generales crispadas si bien el Gobierno actual ya ha mostrado una fuerte querencia por el Decreto-Ley como fórmula para evitar empantanarse en el debate legislativo. Es posible que el PP tenga mayoría en el Senado lo que aumentaría el ruido pero no variaría el resultado legislativo. Dicho de otra forma, Sánchez podrá gobernar de forma similar a la última legislatura aunque el ruido mediático sea similar o mayor.

El año próximo se celebrarán elecciones en Galicia, País Vasco y además tendrán lugar los comicios europeos. Si el PP se consolida en Galicia, el PNV ha cedido el liderazgo político a Bildu, lo que tendrá consecuencias en las Cortes Generales. En la política catalana, ERC sufre un fuerte castigo, lo que hace prever que perderá el Gobierno de Cataluña en favor del PSC.

Todos los datos se resumen en uno: la derecha fracasa rotundamente mientras que la izquierda seguirá gobernando. @mundiario