Besteiro sigue haciéndose fotos con Sánchez

Pedro Sánchez y José Ramón Gómez Besteiro. / PSdeG

¿Acierta al dejarse bendecir por Madrid, en vez de ponerse en valor por sus propios méritos en Galicia? Ni a Rueda ni a Pontón se les ve mucho buscando padrinos, sino más bien lo contrario.

En el marco del reciente Comité Federal del PSOE, José Ramón Gómez Besteiro, el candidato socialista a la presidencia de la Xunta en las elecciones autonómicas en Galicia de 2024, expresó su gratitud por el respaldo recibido tras un período de siete años apartado de la política. Durante su intervención, hizo hincapié en las dificultades que enfrentó, aludiendo a las acusaciones provenientes de la derecha que lo llevaron a una serie de imputaciones en el pasado, de las cuales resultó absuelto. Y en un tono emotivo, Besteiro elogió a Pedro Sánchez y al por ahora secretario general del PSdeG, Valentín González Formoso, por su apoyo en este camino. También se hizo otra foto con Sánchez, tipo escena del sofá.

¿Pero acierta el socialista Besteiro al dejarse bendecir por Madrid, en vez de ponerse en valor por sus propios méritos en Galicia? Ni al popular Alfonso Rueda ni a la nacionalista Ana Pontón se les ve mucho buscando padrinos, sino más bien lo contrario.

Es más, ¿se ha olvidado de que Sánchez vino en campaña a Lugo y esa provincia le deparó el 23-J al PSOE los peores resultados de España, con él de candidato provincial? Realmente, ¿es Sánchez –con la que está cayendo– la mejor compañía para el aspirante del PSdeG a la Xunta?

¿Le favorece en Galicia a Besteiro formar parte de la comisión negociadora del PSOE con los independentistas catalanes? Parece que él y sus asesores creen que sí.

Los precedentes apuntan en otra dirección

El discurso político de Besteiro resaltó, por lo demás, la importancia de establecer un cambio en Galicia y admitió la responsabilidad que recae en su candidatura. En su compromiso por promover políticas progresistas y de transformación social, enfatizó la necesidad de un gobierno que impulse el progreso de Galicia y criticó al Partido Popular por su gestión, describiendo un período de estancamiento y falta de impulso en esta comunidad. Un discurso de carril, donde eludió perfilar la correlación política con la candidata del BNG, Ana Pontón, que según las encuestas estaría llamada a ser la presidenciable opositora.

Es pronto para extraer conclusiones de lo que pasará en Galicia en 2024, pero hay algo que el pasado demuestra: los dos presidentes socialistas que ha tenido Galicia –Fernando González Laxe y Emilio Pérez Touriño– no fueron de la mano de Madrid. Mejor o peor, basaron su proyección política en su propia personalidad. Lo mismo podría decirse de líderes socialistas autonómicos como Pasqual Maragall en Cataluña, Chaves en Andalucía, Ibarra en Extremadura, Areces en Asturias o Bono en Castilla-La Mancha.

Al menos el Besteiro de su primera etapa en la política tenía talla suficiente para comportarse como un líder con personalidad, ciertamente empática, sin depender en exceso de la aprobación de otras figuras del PSOE. Ni siquiera de su gran valedor entonces, Pepe Blanco. Y menos de malas compañías. @mundiario