AP-9: rescate o traición

Puente de Rande en la autopista AP-9. / Mundiario
Europa ha dictado sentencia: las prórrogas de la concesión de Felipe González y la de José María Aznar fueron ilegales. Dos gobiernos distintos, dos colores distintos… pero artífices ambos del mismo atropello a Galicia.

Quienes sigan con asiduidad esta sección, no tendrán demasiadas dudas acerca de en torno a qué versarán mis comentarios de hoy. Y es que Europa ha dictado sentencia: las prórrogas de la concesión de la AP-9, tanto la de Felipe González como la de José María Aznar, fueron ilegales. Dos gobiernos distintos, dos colores distintos… pero artífices ambos del mismo atropello a Galicia.

Tras esta sentencia, no debería quedar ninguna duda acerca del hecho de acometer de manera inminente el rescate de la AP-9. Pero el Gobierno de Pedro Sánchez ya ha dejado entrever que esa actuación no figura en sus planes. Ni siquiera después del soberano varapalo y de la notable reprimenda que se han llevado de la Comisión Europea.

Pese a no entender en absoluto el empecinamiento del actual Gobierno de España por no cumplir con lo que le exige la UE, hoy quiero poner el foco en los partidos que sostienen a ese Gobierno, entre los que hay fuerzas políticas gallegas y destacados y destacadas líderes, también de nuestra comunidad.

Llegados a este punto, al BNG y a Sumar formación que fundó y que dirige la coruñesa Yolanda Díaz no les queda otra opción que escoger entre ser fieles a Madrid y traicionar a Galicia o al contrario, ser fieles a su tierra y exigir al Gobierno del Estado que cumpla con lo que le exige la Unión Europea y libere a los gallegos del peaje/esclavitud de la AP-9 mediante su rescate.

El BNG y, sobre todo Sumar, tienen un as en la manga. El de romper la alianza con el PSOE si no se cumplen sus exigencias. Un as que, por ejemplo, Puigdemont lleva utilizando desde el comienzo de esta legislatura, obteniendo ventajosas condiciones tanto a título particular como para los catalanes en su conjunto.

Los gallegos tenemos que exigir a nuestros representantes en el Congreso que defiendan nuestros intereses. Y en este caso concreto, la exigencia es bien concreta: o se rescata la AP-9 (no por caprpicho, sino porque lo exige Europa) o se rompen todos los pactos en los que estos partidos sostienen al PSOE.

De no hacerlo así, no les quepa ninguna duda de que Galicia no se lo va a perdonar y que tanto BNG como Sumar pagarán las consecuencias de su decisión en las próximas citas electorales.

Este es el momento de presionar. Estos días escuchamos como alcaldes, transportistas o diputaciones alzan la voz y reclaman lo que es de justicia: rescatar la autopista, liberar a Galicia de este agravio y devolver lo cobrado de forma ilegal. Es el clamor de un pueblo que ya no admite más excusas. Y los partidos y los políticos gallegos que, no solo apoyan, sino que sujetan en el poder a Pedro Sánchez no deberían hacer oídos sordos a ese clamor.

Porque, además, en el caso de hacerlo, se convierten de inmediato en cómplices de una ilegalidad.

BNG y Sumar no pueden seguir jugando a dos bandas: o exigen el rescate inmediato o serán cómplices de esta traición. Porque ya no hablamos de política ni de siglas: hablamos de dignidad. Por eso, desde aquí lanzo un llamamiento a que las voces se alcen, a que Galicia entera diga “basta”. Ya no hay tiempo para esperar ni lugar para más promesas. O rescate o movilización. O Galicia o la traición. @mundiario