Bienvenidos a Edén, una serie de Netflix, fresca y bien pensada

Diego Garisa y Carlos Soroa en Bienvenidos a Edén / Netflix
Diego Garisa y Carlos Soroa en Bienvenidos a Edén / Netflix
La más reciente producción española de Netflix ha dado mucho de qué hablar a unas horas de su estreno.
Bienvenidos a Edén, una serie de Netflix, fresca y bien pensada

La serie creada por Joaquín Górriz y Guillermo López se ha posicionado prontamente en el top 10 de lo más visto en la plataforma de manera internacional, ya que previo a su estreno, Bienvenidos a Edén se consolidó como una de las series más esperadas en habla hispana, por lo que los suscriptores de la plataforma contaban los días para poder disfrutar de está historia que está disponible desde el 6 de mayo de 2022.

Afortunadamente para todos ellos, la serie cumple con todo lo que prometía, dando incluso algunos giros completamente inesperados en la trama, y que en caso de ser aprobada, se explorarán en la segunda temporada, tal como han comentado sus creadores durante una rueda de prensa previa al estreno del programa. Si aún no te hayas animado a ver Bienvenidos a Edén, aquí hacemos un breve análisis de su primera temporada sin spoilers.

Una buena historia llena de grandes actuaciones

En un inicio la audiencia había comenzado a hacer comparativas de la serie con Élite, uno de los programas de habla hispana más famosos de los últimos años, por lo que se pensaba que buscaría repetir la fórmula para asegurar el éxito de Welcome to Edén (nombre en inglés), sin embargo, más allá de tener un elenco jóven, cuyos personajes son de la clase alta, no podrían ser dos productos más diferentes.

Parte de lo más positivo de la serie es que sabe cómo engancharte desde el primer capítulo, que lejos de comenzar en el desarrollo y recurrir a flashbacks, te adentra superficialmente en la vida de Zoa (Amaia Aberasturi) y que a partir de ese momento se da a entender el porqué tanto ella como el resto, fueron seleccionados para el experimento de Edén. Referente a ello, la actuación de Amaia Salamanca (Astrid) es lo que verdaderamente le da vida a Edén (como lugar dentro de la historia), siendo una antagonista sólida en cuanto a carácter y personalidad.

Continuando en la línea del elenco, Diego Garisa fácilmente puede ser considerado el MVP de la primera temporada, ya que es uno de los personajes que mayores dualidades tiene, con un conflicto interno constante entre qué tan bueno y malo es decidir quedarse en la isla, aún sabiendo los males que se llevan a cabo en el lugar. Esto no demerita la actuación del resto del elenco, que en general hace un buen trabajo, y que alegra saber, África, personaje que interpreta Belinda, no se roba el protagonismo ni es fugaz, ya que cuando se tiene un rostro más reconocido, las producciones suelen utilizarlo para darle aún más empuje a la serie o película.

Una diversidad bien llevada

Todos saben que el tema de la inclusión forzada lleva tiempo ‘sobre la mesa’, donde mucha gente aún debate qué tan bueno o malo es ver personajes diversos en pantalla, algo que Bienvenidos a Edén sabe aprovechar. Las producciones españolas ya tienen el sello de ser una representación de todos, por lo que Edén no se libra de ello, comenzando por explorar la bisexualidad de algunos personajes base.

Por otra parte, el contenido gay no es algo que aparezca a cada instante, resultando importante en distintos puntos de la trama, y que de alguna manera es llevado a una parte romántica, que incluso, se aventura en la parte de la aceptación personal, que muchas veces es limitada por la integración social, tal como se demuestra con la pareja de Orson (Joan Pedrola) y Eloy (Carlos Soroa).

Al respecto, Carlos dijo sentirse feliz de que la producción integrara a un personaje sordo dentro de la trama, puesto que no existen muchos personajes con este rasgo en la pantalla chica. En entrevista con Men’s Health el actor dijo que “como persona sorda yo no he sentido ni esa discriminación ni ese retraso que puede haber un poco, sino que he sentido que había inclusión”, asegurando que la producción había trabajado sin ningún tipo de clichés, además de que todo el reparto había decidido aprender lenguaje de señas para poder comunicarse con él. 

Una serie subjetiva

Hay quienes aseguran que la serie es mala debido a lo ambiciosa qué es y al bajo presupuesto que tiene, y aunque no goza de tantos efectos como otras producciones, esto no afecta de lleno a la trama, aunque puede que la cuestión económica si mermara el desarrollo de la serie, que aún cuando se mantiene constante en los 8 episodios, un par más no habrían venido mal para atar al menos unos cuantos cabos, ya que el desenlace es muy ambiguo y deja muchas más dudas que las pocas respuestas que dan.

En conclusión, Bienvenidos a Edén es una serie para pasar el rato y entretenerte un par de horas, tiene una trama ágil y llena de misterio, pero que al menos en su primera temporada, no llega más allá, pero esto no significa que no debas darle oportunidad a la más reciente producción española. @mundiario

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